Por Matilde Moyano

Luego de haber sido imputados por abuso de autoridad el ex intendente de la localidad codobesa Malvinas Argentinas, Daniel Arzani, y el ex secretario de Ambiente de la Provincia, Luis Bocco, por haber autorizado en forma irregular el uso del suelo de la localidad cordobesa Malvinas Argentinas donde luego comenzó a levantar una planta semillera la multinacional Monsanto, los activistas que desde hace tres años bloquean el lugar informaron que personal de una compañía contratista les aseguró que “comenzaron con las mediciones para desmantelar las instalaciones“.

Algunos medios difundieron que fuentes vinculadas a la multinacional confirmaron que se encuentran negociando la venta del predio. Si bien todavía no se realizó ninguna notificación oficial, desde la Asamblea del Bloqueo a Monsanto aseguran que “fueron a la planta personas que dijeron pertenecer a la empresa Astori Estructuras. Llegaron en un auto ploteado, ingresaron por el costado y, cuando salieron, les dijeron a los compañeros que están en el bloqueo que habían ido a hacer una inspección ocular para desmantelar lo que queda de la planta”, y que “Cuando fuimos a pedir explicaciones a la Municipalidad nos dijeron que no sabían nada, así que exigimos a la intendenta que tome el asunto y nos aclare qué es lo que está sucediendo“.

La Asamblea del bloqueo a Monsanto en Malvinas Argentinas viene demostrando desde hace años que la radicación de dicha empresa implicaba una amenaza para la salud de la población, así como las irregularidades cometidas tanto por la empresa como por los gobiernos municipal y provincial que derivó en que las organizaciones lograran que la construcción de la planta de acondicionamiento de semillas se frenará gracias un fallo de la Justicia provincial que dió lugar al amparo presentado por vecinos (enero 2014), y el posterior rechazo del informe de impacto ambiental por parte del gobierno provincial (febrero 2014). Pero hace más de dos años que se espera la erradicación definitiva de Monsanto.

El barrio cordobés Malvinas Argentinas se convirtió en el epicentro de la lucha contra la Monsanto. Un 58% de la población consideraba que la instalación de la planta de semillas implicaría un riesgo para la comunidad, según un informe certificado por el CONICET.

Las evidencias de la peligrosidad de Monsanto abarcan casi la totalidad de nuestra vidas, comenzando por nuestra alimentación, y terminando en las fumigaciones que padecen diariamente los habitantes de los pueblos del Litoral y Norte argentinos, donde los casos de cáncer triplican la tasa nacional.

Si querés conocer el riesgo en que nos pone el modelo de agroproducción actual, te invitamos a mirar nuestro video ‘Cuando la producción de alimentos nos enferma‘.

Foto: Pablo Piovano