La localidad entrerriana de La Paz vive uno de sus peores momentos en su historia por las lluvias que han desbordado arroyos anegando a la ciudad. Una docente denunció que el colapso del arroyo Curupi, brazo del río Guayquiraró, desparramó los agroquímicos de una arrocera, “contaminando el agua potable” de la Escuela 79 Pinocho, de Paso Telégrafo, en el Departamento La Paz.

La gravísima situación que generan las lluvias, y que provocan desbordes e inundaciones, pone en jaque a la comunidad educativa de la Escuela 79 Pinocho, de, paraje Paso Telégrafo confirmó a el vocal de la comisión directiva de Sindicato que nuclea a los docentes entrerrianos, Agmer, Álvaro Escobar, quien denunció que el colapso del arroyo Curupi, brazo del río Guayquiraró, desparramó los agroquímicos de la arrocera, “contaminando el agua potable de la localidad”. Escobar explicó que la dramática situación que atraviesa la provincia por las inclemencias del clima, tuvo un mejoramiento temporario en la zona norte del departamento La Paz, con la salida del sol, después de varios días de copiosas lluvias. Escobar, que es integrante de Agmer Santa Elena, señaló que ese respiro que les dio el tiempo “nos permitió acercarnos a la escuela Pinocho, de Paso Telégrafo, con dos compañeras de la comisión directiva del sindicato santaelenense, con el objetivo de acercar ayuda”.

La inundación dejó su marca en Paso Telégrafo, localidad ubicada a un kilómetro del puente sobre el arroyo Curupi, brazo del río Guayquiraró, que une Entre Ríos con Corrientes. Escobar contó que “el agua llegó el jueves de la semana pasada; fue tristísimo observar que la gente perdió todo. Además, entró a los galpones de la arrocera donde estaban guardados los agroquímicos para fumigar el arroz, lo que hizo que los tóxicos se desparramaran e ingresaran a las viviendas, contaminando el agua potable de la localidad”.

En la Escuela Pinocho la bomba de agua dejó de funcionar, pero además, todos quienes ingresen al establecimiento sufren riesgo de electrocución, porque las paredes quedaron con electricidad. “Es impresionante ver como ingresa el agua desde el sur de Corrientes a La Paz, y nadie puede hacer nada para frenarla. Lo que más nos entristeció fue ver a la cocinera de la escuelita, quien nos contó que el agua se había llevado todo de su casa. Esa situación, nos dijo, le provocó deseos de suicidarse, porque perdió todo y es consciente que el agua retornará con más furia”.

Escobar, que además es docente en la escuela de Paraje Quebracho, conoce el daño de los agroquímicos. “Fue impresionante ver en Paso Telégrafo una baba color naranja, embardunando todo, que no es otra cosa que el agroquímico activado que se pegó en las paredes de las viviendas cuando el agua bajó. En síntesis, el paisaje es desolador, y lo que es peor, hay otra vez alerta por tormentas fuertes, lo que implica que la situación se agravará”