La Asamblea Jáchal No Se Toca, volvió a difundir los análisis que hace al agua que corre por la red no es apta para el consumo humano. Este nuevo análisis confirma lo dicho por el experto estounidense que Robert Moran que aseguró que a los ríos no sólo fue cianuro, sino también otros elementos químicos que contaminarón el agua.

El detalle que llama la atención y que preocupa es que las muestras que se toman para hacer los análisis, son de la red domiciliaria, es decir, que se trata de agua ya tratada y clorada, y no obstante esto, continúa contaminada. La situación en Jáchal marca un antecedente del enorme daño ambietal que conlleva la industria extractivista minera

Estos estudios, que se hacen todos los meses y que la Asamblea se encarga de difundir son encargados por la Municipalidad de Jáchal a la Facultad de Ingenieria de la Universidad Nacional de Cuyo, y realizados por el Laboratorio de Análisis Instrumental y el Laboratorio de Efluentes Liquidos pertenecientes a esa casa de estudios.

Se analizaron muestras de varias escuelas de Jáchal, de los pueblos de Mogna y Niquivil y del dique Pachimoco sobre el río Jáchal. Por ejemplo, en este último caso los resultados arrojan que los valores de alumunio (Al), manganeso (Mn), arsénico (As), boro (B), cianuros, sulfatos y dureza total superan los límites permitidos para agua de bebida.

Hace unos días atrás cuando el Robert Moran expuso en el Congreso de la Nación su informe sobre el derrame de agua cianurada de la Mina Veladero, reconoció que hubo otros derrames antes del sucedido en septiempre pasado, y que “Este tipo de minas son como grandes propiedades medievales a las que sólo se puede ingresar con permiso. Por ende, la única información que sale es la de ellos. Y mi experiencia es que este tipo de sitios tienen derrames frecuentes. La mayoría son pequeños, y nunca trascienden al público

El análisis que difundió la Asamblea: