Fuente: InfogeI

Un estudio realizado por estudiantes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló que en Pampa del Indio, parajes de la zona, río Bermejo y Roca, el agua para consumo humano tiene valores de glifosato superiores a lo establecido por el Código Alimentario Argentino.

Según el matutino el Diario de la Región, quien tuvo acceso a los documentos, en el estudio realizado en el marco del proyecto de “Herramientas para el reclamo de campesinos y pueblos originarios de Pampa del Indio para el acceso de agua potable y riego”, sobre las muestras obtenidas, se investigaron parámetros fisicoquímicos, contenido de arsénico y presencia de glifosato.

El estudio fue realizado en poblaciones de campesinos pobres e integrantes de la comunidad Qom de Pampa del Indio. “Se propuso en diálogo con la población y la realización de actividades de divulgación sobre la problemática de la contaminación del agua en el lugar, como también en el ámbito de Ia FCEyN”, agrega el documento.

En las conclusiones, el estudio indica que “los resultados de estos estudios mostraron en forma fehaciente que la gran mayoría de las fuentes utilizadas por los campesinos y originarios no resulta apta para consumo humano”. Además, el trabajo realizado por los alumnos de la UBA especifica que “de los puntos de muestreo analizados en los parajes de Pampa del Indio, el 32 % presentó al menos un parámetro en alguno de los muestreos por fuera de los limites definidos por el Código Alimentario Argentino”.

En referencia a la contaminación por plaguicidas, los alumnos detallan: “Durante el primer muestreo, varios pobladores de Campo Medina y Lote 4 nos señalaron que semanas antes habían fumigado en los latifundios linderos, los resultados señalaron la presencia de glifosato en el 56 % (S/9) de los puntos de muestreo analizados en los parajes de Pampa del Indio”. Entre estas muestras, se destaca la sala de salud Campo Medina, en la que se determinó alta dureza y sulfatos, contaminación por arsénico, metales pesados e incluso presencia de glifosato. También se determinó este contaminante en el agua que ingresaba para su potabilizador, a la planta de tratamiento ubicada en Roca. 

La investigación, como conclusión, sugiere no consumir el agua suministrada por las redes o pozos porque no es apta para el consumo, en especial, en niños menores de un año.