Está todo listo para que nuestro país coloque en órbita su segundo satélite de telecomunicaciones construido por la empresa rionegrina Invap, por encargo de la estatal Arsat. Si todo marcha bien, el cohete Ariane 5 colocará en órbita al Arsat-2 el miércoles, entre las 17.30 y 19.10, hora argentina.

El satélite ya fue montado en el lanzador que descansa en el puerto espacial ubicado en la Guayana francesa. Además del Arsat-2, el Ariane colocará en órbita al Sky Muster de Australia con el mismo cohete. Ariane Space lanzó el Arsat-1º en octubre de 2014. De esa forma Argentina se sumó a un selecto grupo de ocho naciones con capacidad para fabricar satélites de telecomunicaciones. La inversión fue de alrededor de 250 millones de dólares.

El satélite pesa casi tres toneladas, integra en su plataforma antenas de banda C para aumentar la capacidad de transferencia de contenidos audiovisuales y ofrecer la distribución en los mercados hispanoparlantes de Centro y Norteamérica de los contenidos producidos por la industria cinematográfica y televisiva en castellano.

Mientras que el Arsat-1 -lanzado el 16 de octubre de 2014- cuenta con una antena única en banda Ku que centra su emisión en el territorio nacional, el Arsat-2 tiene tres antenas, dos desplegables y una fija, que emiten en dos bandas, Ku y C.

La transmisión en banda Ku del Arsat-2 refuerza la misión territorial y socialmente integradora de su antecesor a nivel nacional, al tiempo que la banda C ofrece dos ventajas en cobertura panamericana: no sufre atenuación por lluvias e históricamente ha sido la primera opción para la transmisión satelital de televisión, lo que permite ofrecer alquiler de servicio para exportación de contenidos audiovisuales.

El nuevo satélite ocupará la posición 81° Oeste y se integrará al Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones (Ssgat) que ya cuenta con el Arsat-1 que presta servicio en la posición 72° Oeste; y a los que luego se les sumará el Arsat-3, actualmente en fase de desarrollo.

El satélite lanzado el año pasado, que demandó más de 1.300.000 horas hombre de mano de obra argentina, transporta señales de video y brinda servicios de televisión directa al hogar, de acceso a Internet para su recepción en antenas VSAT y de datos y telefonía IP con igual calidad a todo el territorio nacional, incluidas las bases antárticas y las Islas Malvinas.