Con el propósito de llevar las artes visuales a lugares poco habituales, como las salas de espera de los hospitales públicos, nació en el año 2005, el colectivo de artistas “Museo Urbano”, se trata de un proyecto autogestionado e independiente, hecho totalmente a pulmón.

Las salas de espera de los hospitales son un escenario neutro visualmente pero en donde la gente debe pasar muchas horas sin hacer más que esperar, extender la lectura de algún diario arrugado o releer una y mil veces el prospecto de un medicamento. Con el objeto de darle una contención artística a los que deben esperar, el escultor Omar Estela pensó en poner vitrinas en estos territorios del silencio para exponer obras y de esta manera ofrecer arte a personas que pocas veces pueden acceder a él.

Una vez que la idea estuvo formalizada, convocó a artistas de diferentes disciplinas, al llamado acudieron el pintor Carlos Gorrierena, el ilustrador Max Cachimba, el fotógrafo Facundo de Zuviría, el dibujante Lux Linder, el historietista Miguel Rep y plásticos como Marcia Schvartz y Marcela Oliva, quien se convirtió en curadora de las muestras.

“El objetivo es llevar las artes visuales a espacios no habituales de exposición. Al principio toda vitrina servía para el proyecto, como un edificio en venta con vidriera en planta baja hasta que surgió la idea de Omar Estela de llevar el arte a las salas de espera de los hospitales públicos”, cuenta Oliva.

Es una idea que perfora membranas sociales. Llevar el arte a los hospitales es llevarlo a un lugar policlasista, a un universo social muy amplio”, sostiene la curadora que en estos momentos tiene muestras en las salas de los hospitales Tornú, Velez Sársfield, Clinicas, Argerich, Rivadavia y Muñiz.

Una de las exposiciones recomendables es la obra que se exhibe en el Hospital de Clínicas el artista Fernando Brizuela, que hace obras con hojas de marihuana. La obra se llama “Monstruo” y cuenta su historia familiar relacionada con la planta, su hermano y el Hospital. “El Clínicas es el lugar donde falleció mi hermano mayor hacer unos años, y mi relación con la marihuana tiene que ver con la figura de él. La marihuana no te cura mágicamente, pero te permite tener una vida “normal”, te mejora el apetito y te proporciona cierta calma en cuadros de enfermedades terminales, por eso mi obra hace un link entre la marihuana y mi hermano”

Esta muestra se puede ver en el Hospital de Clínicas hasta el 30 de Septiembre. Para todos los interesados en saber más sobre las muestras del Museo Urbano, pueden dirigirse al web site www.museourbano.org