Desde hace algunos años los electrodomésticos dejaron de ser un simple objeto blanco para ocupar un lugar destacado en el ambiente. Se redondearon los bordes, se modificaron sus formas pero nadie podía evitar reconocer por su tamaño y blancura. Manuel Abregú y Celeste Villa proponen algo distinto para decorar la cocina: convertir heladeras en obras de arte.

Desde hace tiempo, se dedican a restaurar y pintar heladeras que fueron furor en la década del ´50. Las viejas y queridas Siam que formaron parte del mobiliario de nuestros abuelos, ahora pueden seguir en marcha con un estilo personalizado. Marilyn Monroe, Betty Boop, Elvis y hasta Carlos Gardel pueden estar en nuestra cocina. 

Cuando Manuel Abregú recibe una heladera (comprada, regalada o encontrada en partes) lo primero que hace es comprobar que el mecanismo funcione correctamente. Si alguna pieza está dañada Manuel fabrica ese componente de manera artesanal para ser reemplazado.

Una vez reacondicionada interiormente, llega el momento de ocuparse de la fachada. Bajo la técnica de aerografía y no ploteado, Manuel recrea a mano el diseño que eligió el cliente que varía desde artistas, marcas o fileteados. Y lo hace en dos o tres semanas.

Manuel Abregú es un artista muy versátil en todos los objetos que interviene, desde autos antiguos, motos, bicicletas y otros artefactos de época que restaura y vende. También realiza por pedido especial ambientaciones de bares, habitaciones y comercios. Aunque su mayor reconocimiento en el ambiente deviene por la intervención en heladeras.