La tercera edición del Atlas Mundial de la Desertificación (WAD3, por sus siglas en inglés) fue publicada luego de casi veinte años de la segunda edición. Se trata de una evaluación exhaustiva de la situación de degradación de la tierra a nivel internacional y fue elaborada por científicos de todo el planeta y coordinada por el Joint Research Center (JRC) de la Comunidad Europea, cuenta con una investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) entre sus autores.

Elena María Abraham es investigadora principal del Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA, CONICET-UNCuyo-Gob. Mza), y es la única argentina que figura entre los autores y asesores principales de este documento, que reunió a expertos de más de treinta universidades e instituciones científicas, entre las que se encuentra el Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación (ONDTyD), del cual Abraham es coordinadora científica.

El Atlas Mundial de la Desertificación establece correlaciones entre diferentes estudios de caso realizados por todo el mundo. La contribución que se hizo desde el observatorio nacional fue con un caso específico sobre el Chaco seco en Argentina y la importancia del modelo de creación del observatorio y los resultados obtenidos hasta el momento a nivel nacional y local de este sistema que pertenece a las Redes Institucionales Orientadas a la Solución de Problemas del CONICET”, destacó Abraham.

A diferencia de su predecesor, este Atlas Mundial de la Desertificación no representa solo un mapa de desertificación, sino que redefine a la degradación de la tierra como un problema que involucra complejas interacciones entre los sistemas sociales, económicos y ambientales proporcionando un marco de información donde buscar soluciones a realidades locales específicas.