Aprenden a hacer un asado a la vieja usanza, juegan al pato, taquean en el polo, van a ver Boca-River. Hay agencias de turismo que arman el itinerario de viaje según los deseos del visitante. Y lo hacen mostrando el ADN argentino sin telones: exhiben el costado menos comercial, el recorrido más original, el lado más humano, y también, el menos pasivo del turista. Porque se trata de eso: de que el turista sea el protagonista principal de su viaje.   

El turismo corporativo es una de las áreas que más se ha especializado en los últimas décadas a través de agencias receptivas o DMC (Destiny Management Company). Estas agencias reciben grupos que viajan para participar de convenciones, congresos o simples viajes de incentivo con el que alguna empresa premia al empleado. A ese tipo de viajes se los conoce como turismo corporativo.

“Para nosotros recibir un grupo en la Argentina es un evento; incluimos absolutamente todos los condimentos para que sea dinámico, atractivo y memorable. La idea es que los visitantes regresen a su país amando Argentina, deseando volver y difundiendo a Argentina en el exterior”, explica Fernando Chaganek, Gerente de negocios corporativos de Dafing Group.

“Cuando se trata de turismo corporativo, la idea es mostrar al país como un destino de experiencias. Esto significa, ofrecer experiencias para conocer el país de una manera que esté más conectada con nuestra cultura y costumbres. Por ejemplo, llevando a una persona que viene a hacer turismo a comer un asado o, en el caso de ser un grupo, se les puede dar una clase de cómo hacerlo ellos mismos. Aquí lo central es la experiencia para hacer estos viajes mucho más atractivos”, amplía.

Existen muchos tipos de requerimientos dependiendo del perfil del grupo, desde los austeros hasta los más lujosos para grupos grandes o más reducidos, orientados a las necesidades de los participantes; como por ejemplo, turistas que prefieren conocer el deporte del país: golf, polo, rugby. O viajes más orientados al arte y la cultura en general. “En todos los casos, la DMC cubre las necesidades de seguridad, confidencialidad y calidad de servicios”, advierte Chaganek.

¿Cuál es el tarea de las agencias receptivas? Lo explica Chaganek. “La tarea comienza en el momento en que arriban los pasajeros a Ezeiza. La prestación se ocupa desde el servicio de maleteros, traslado en privado, servicio de pre check-in, de controlar que todos los servicios se presten con absoluto orden y calidad, en suma, que los visitantes se sientan contenidos y cuidados. Se los lleva a almorzar y cenar a los mejores lugares para que conozcan lo mejor de nuestra gastronomía, lo cual es una buena opción para acercarlos a nuestra cultura, desconocida para el extranjero. Básicamente, se trata de mostrarse al mundo y promocionar el destino”.

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