El “Bus Vitivinícola” sale de la ciudad de Mendoza y recorre sus principales bodegas, en tres años ya transportó a más de 20.000 turistas que quieren conocer los terruños donde nacen los mejores varietales del país. Funciona con la modalidad Hop On-Hop Off (Subí y Baja), lo que permite que los pasajeros puedan detenerse donde deseen y esperar el siguiente bus para regresar o continuar con esta ruta sensorial.

El vino mendocino es una atracción que trasciende sus fronteras, es un fuerte imán para turistas de todas partes del mundo que llegan hasta la provincia cuyana a conocer esta tierra elegida donde geogreafía y clima se han unido para favorecer el crecimiento de vides únicas. 

El recorrido del “Bus Vitivinícola” incluye paradas en bodegas de Luján de Cuyo, Maipú y el Valle de Uco. Es una ruta que involucra los sentidos, en cada bodega los enólogos producen blends con personalidad propia. 

El Bus tiene 20 paradas fijas donde levanta o devuelve pasajeros, y consta de cuatro recorridos bien diferenciados: El Río (los Martes), El Sol (Jueves y Sábado), Luján Sur (Miércoles y Viernes) y Valle de Uco (Domingos).

Las unidades realizan cinco pasadas por cada bodega en horarios predeterminados. Cada bodega cuenta con un guía para la realizar la visita y las degustaciones. Se trata de una manera de conocer Mendoza a través del vino, el fruto de su tierra por el cual es conocida en el mundo entero.

Cada recorrido platea una región y un sabor. “El Sol” pasa por las bodegas Catena Zapata, Vistalba, Casarena, Dante Robino, Benegas y Tierras Altas. “Luján Sur” invita a conocer Chandon, Tapiz, Dominio del Plata, Séptima, Otaviano y Terrazas de Los Andes. “El Río” lo hace a Renacer, Cruzat, Norton, Laur Olivícola, Enemigo Wines, y Achaval Ferrer, y “Valle de Uco” a Andeluna, Salentein, y Monteviejo.

En cada bodega los turistas pagan una entrada que los habilita a recorrer la bodega y a degustar los vinos que allí se producen, y algunas a participar de programas de enoturismo. Muchas incluso invitan a acompañar la degustación con algunos platos para reconocer el maridaje entre los diferentes varietales y los sabores gastronómicos. 

“Nosotros tomamos como modelo a las grandes ciudades de Europa, el recorrido que hacen los ‘City Sightseeing’ con el sistema Hop On-Hop Off y nos preguntamos por qué no hacerlo por los Caminos del Vino”, explica Claudia Yanzón, respnsable del Bus Vitivinícola. “Es un producto inédito, un servicio diferente, y la verdad es que la gente lo toma muy bien, sobretodo el extranjero que cuando vos decís Hop On-Hop Off entiende el concepto”, comenta.

Yanzón detalló que “La estrategia es poder brindar un producto diferente, respetando los horarios y la continuidad, con la opción de hacer la visita completa -Full Day- donde se pueden visitar hasta cuatro bodegas, o las de medio día –Half Day- por la mañana o por la tarde, donde se llegan a hacer dos visitas”.

“Ya tenemos 21 bodegas que forman nuestro portfolio, que nos han receptado muy bien”, contó Yanzón, y agregó que “los pasajeros, en un horario determinado, saben que el bus pasa puntualmente y luego pasamos cuatro o cinco veces por las bodegas en diferentes horarios, lo que les permite a la gente bajar en una bodega, recorrerla y volver a subir en una pasada siguiente, y luego visitar la próxima”, describe Yanzón.

La tarifa es de entre 500  y600 pesos por pasajero, si es por medio día o día entero. La ruta al Valle de Uco asciende a 800 pesos porque es un recorrido más largo que ocupa el día entero. Los visitantes que elijen comprar vinos en las bodegas reciben un 30% de descuento.