Sin el capital político que logró obtener como Mesa de Enlace en 2008, desarticulada puertas adentro y con repercusión dispar entre los productores, las cuatro entidades del campo que formaron un frente tras las Resolución 125 convocaron a frenar las ventas, aunque dijeron que esta medida no va a traer problemas de abastecimiento en ninguno de los eslabones de la cadena alimentaria.

“El gobierno nacional nos obliga a pasar de las propuestas a las prowwwas”, explicaron en un comunicado. “Por eso resolvimos hacer un cese de comercialización de todos los productos del campo, excepto los perecederos. A nadie le gusta llegar al extremo de no vender lo que con tanto sacrificio genera.” Al mismo tiempo, denunciaron la diferencia de precios entre quien produce y quien compra ese producto, tal como lo habían marcados semanas atrás en una prowwwa que llevaron a cabo en el Obelisco.

Los dirigentes se envalentonaron en las horas previas al cese de ventas y propusieron un aumento del mínimo imposible del impuesto a las ganancias y desempolvaron una vieja bandera: “Hay que disminuir las retenciones hasta su total eliminación y, mientras existan, segmentarlas”. Reclaman también la eliminación de los ROEs y la implementación de un programa ganadero integral “con objetivos a largo plazo que permitan recuperar el stock”.

Otro punto de conflicto está en la llegada política del reclamo conjunto. “Hace un año y medio que (Norberto) Yahuar”, no nos recibe, se quejan, a coro, los dirigentes del agro. Pero el ministro de Agricultura llamó por separado a las entidades, aunque ninguna concurrió al llamado. Eso generó choques en algunas entidades como Federación Agraria Argentina, pues una corriente interna de esa institución, La Netri -que disputa el poder a Eduardo Buzzi- se manifestó en desacuerdo con esa actitud.