“La nueva vacuna está indicada para el tratamiento de pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) en estadios avanzados que recibieron quimioterapia o radioterapia. Se trata de pacientes para los cuales no hubo avances significativos en opciones de tratamiento durante mucho tiempo. Ahora, con la estimulación de la inmunidad que induce esta vacuna terapéutica, se contribuye a prolongar la sobrevida, según los estudios presentados”, explica el doctor Luis Fein, director de Investigación del Instituto de Oncología de Rosario, investigador del ensayo clínico de la vacuna y Presidente del Grupo Argentino de Investigación clínica en Oncología (GAICO).

Con esas palabras quedó oficialmente presentado este avance inédito para la ciencia mundial: la creación de un fármaco para el tratamiento de la variante más común del cáncer de pulmón. Su nombre es racotumomab y su función es inducir al organismo a responder inmunológicamente contra las células tumorales.

Durante las pruebas, triplicó el porcentaje de pacientes que viven dos años después de la aplicación. “Nuestro sueño es convertir al cáncer en una enfermedad crónica. Y este es un aporte en ese sentido. Queremos cambiar el paradigma en el tratamiento del cáncer, para que el paciente pueda tener una buena calidad de vida”, se ilusiona el doctor Hugo Sigman, CEO de Grupo Insud y fundador del consorcio público-privado.

El resultado final es producto de la articulación entre empresas y organismos estatales. Se formó un consorcio científico integrado por la Universidad Nacional de Quilmes, el Instituto de Oncología Roffo, el Hospital Juan P. Garrahan, el Conicet, la Universidad de Buenos Aires, a quienes se sumó el Centro de Inmunología Molecular de La Habana (CIM) y el Laboratorio Elea. El desarrollo de esta nueva vacuna tendrá el apoyo de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (MinCyT)y del Instituto Nacional del Cáncer (MinSal).

Racotumomab se administra con una inyección intradérmica. Las primeras cinco dosis se aplican cada 14 días, y luego se da un refuerzo de mantenimiento cada 28 días. La aplicación es ambulatoria, sin necesidad de internación y los efectos secundarios pueden ser una reacción de leve a moderada en el lugar de la inyección, que desaparece uno o dos días después. Los investigadores anunciaron que no produce caída del cabello, náuseas ni vómitos.
 
Roberto Gómez, director médico de Elea, dijo: “Esta nueva vacuna no previene el cáncer, sino que induce una respuesta inmune específica contra un blanco terapéutico involucrado en el desarrollo del tumor”. Gómez presentará los resultado de esta investigación en la reunión anual de ASCO (The American Society of Clinical Oncology), el encuentro oncológico más importante del mundo, que se realiza desde hoy y hasta el 4 de junio en Chicago, Estado Unidos.

El cáncer de pulmón es el que más muertes provoca a nivel mundial, con cerca de 1,38 millones de muertes al año. En Argentina, casi 9.000 personas mueren cada año como consecuencia del cáncer de pulmón, lo que representa una mortalidad del 86% de los afectados, según datos del Instituto Nacional del Cáncer. Y el 70% de los casos de cáncer de pulmón es del tipo de células no pequeñas para el que está indicada esta vacuna.

En nuestro país lo venderá el laboratorio Elea bajo el nombre de Vaxira® y estará disponible a partir de julio.