“Hoy resuena en todo el mundo el sapucay de Corrientes, fluye por el Paraná y en la sangre de toda su gente. ¡El Chamamé es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad!“, celebraron las redes sociales del Gobierno de Corrientes.

Tras la aprobación de la propuesta argentina esta mañana por el órgano cultural de la Organización de las Naciones Unidas, el chamamé se convirtió en el tercer bien cultural argentino declarado patrimonio de la humanidad, luego del tango y el fileteado porteño.

Más que un ritmo musical, el chamamé es un modo de vida que ejerce su influencia en todo el litoral argentino, pero es en la provincia de Corrientes donde esta danza que nació en el pueblo guaraní creó una verdadera identidad.

Según la Unesco, “el patrimonio inmaterial proporciona a las comunidades un sentimiento de identidad y de continuidad: favorece la creatividad y el bienestar social, contribuye a la gestión del entorno natural y social y genera ingresos económicos”. Ahora el chamamé, que “pone en relieve la flora, la fauna, el amor a la tierra”, cobra una dimensión internacional.