Investigadores y becarios del Instituto de Automática (INAUT, CONICET-UNSJ) en la provincia de San Juan estudian la aplicación de robots que puedan asistir a personas con discapacidad, principalmente motora. Actualmente trabajan en el diseño y construcción de un bastón robotizado. 

Hoy en día el uso de robots para simplificar tareas cotidianas a personas con discapacidad visual, motora o cognitiva, van desde robots que imitan la función de un perro guía, sillas de ruedas o andadores, implantes de extremidades mecánicas para personas con movilidad reducida, entre otros.

Para el bastón robotizado tienen aprobado un proyecto del Gobierno de la Provincia de San Juan para desarrollar un prototipo que pueda ser luego transferido. La idea es que una persona con una discapacidad motora en el miembro inferior pueda caminar apoyándose en el bastón que tiene una base con ruedas, para que de esta forma pueda tener un caminar mucho más natural que con un bastón tradicional, que debe levantarse en cada paso.

Este bastón también podría tener otros usos, como asistir a personas con disminución visual, ya que puede incluir un sensor láser que le indique si hay un obstáculo en el camino u otro peligro, induciendo a la persona a frenarse. 

Parte del trabajo de los investigadores consiste en buscar una acción matemática, un algoritmo que haga que el robot se comporte de una manera, en función de la fuerza que se aplica a los sensores y de cómo oriente el bastón para que se mueva de una forma en particular.

El dispositivo tiene tres sensores: mide la fuerza hacia delante, hacia atrás y hacia abajo. Esta última es muy importante para codificar si la persona se está apoyando para avanzar o si solo quiere moverse en esa dirección. En lugar de ser un bastón típico la idea es que la persona lo guíe y que no tenga que hacer una fuerza adicional para moverlo, por eso se agrega una base robótica que reaccione en función de la instrucción que se le da.