En un hecho que confirma la excelencia de los investigadores argentinos, a la vez que legitima su lucha por mantener sus fuentes de trabajo, el Conicet subió 62 lugares en el Ranking SCImago 2017 que mide el desempeño de todas las instituciones científicas gubernamentales del mundo.  Nuestro Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas se ubicó este año en el puesto 158, constituyéndose en el ente estatal dedicado a la ciencia que mejor se ubica de Sudamérica. También este año enfrenta una ola de despedidos y ajustes en todas sus áreas.

El Ranking SCImago 2017 evaluó a mis de cinco mil instituciones científicas de todo el mundo. El puesto en el que llegó el Conicet es un hecho que distingue el trabajo de cientos de científicos que logran llevar adelante investigaciones a lo largo de todo el país con magros recursos pero con un profesionalismo que se ve en los resultados de todos estos trabajos que se difunden a diario y que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de los argentinos y profundizar el conocimiento científico en nuestro país.

El Ranking también destacó que el Conicet es la mejor institución científica de Sudamérica y la primera del país, seguido de la Universidad de Buenos Aires, que se ubicó en el puesto 425, la que la posicionó segunda en Latinoamérica, detrás de la Universidad de San Pablo (Brasil). A nivel mundial el primer lugar se ubicó la Academia de Ciencias de China.

El Conicet recibe esta noticia en un año malo para la institución a nivel local. El gobierno nacional, que usa esta noticia para fines políticos, mantiene a la Institución dentro de un proceso de ajuste que es rechazado y resistido por todo el cuerpo científico. Para dejar sentada su posición y difundir el panorama de incertidumbre en el que viven sus investigadores, el organismo difundió un comunicado donde expresa que “el presupuesto nacional votado en 2016 por los bloques mayoritarios del Congreso implicó una reducción de 190 millones de pesos para el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva”.

“Este brutal recorte se tradujo, entre otras cosas, en la decisión del Directorio de CONICET de excluir a 498 compañeros/as que habían sido recomendados por todas las instancias de evaluación para su ingreso a Carrera de Investigador Científico, es decir, a la planta permanente del organismo. Luego de la toma del CONICET y de la ocupación del MinCyT (Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva) por más de 5 días, los trabajadores logramos la firma de un acta acuerdo entre el MinCyT, el CONICET y las organizaciones gremiales y políticas del sector”

“A excepción de 47 compañeros que ingresaron al CONICET mediante recursos de reconsideración, las restantes 451 personas continúan sin novedades acerca de su futuro inmediato. Esta situación coloca a los compañeros en un estado de constante incertidumbre en el que desconocen si en enero de 2018 quedarán en la calle, luego de años de trabajo en el sistema de investigación público. Lo que es aún peor, las negociaciones se hallan virtualmente interrumpidas porque desde su gobierno han decidido no convocar a la Comisión Mixta de seguimiento que lleva más de dos meses sin reunirse”

Los valores del CONICET son la cooperación, equidad, excelencia, originalidad e innovación y transparencia. Todos estos son los que carece el gobierno al plantear un ajuste en una de las pocas áreas en donde nuestro país sobresale y se destaca.