El Corredor Bioceánico es un proyecto vial y ferroviario que une puertos de Bueno Aires y Rosario con pares chilenos de aguas profundas como los de Huasco, Chañaral y Calderas. En su recorrido atraviesa la provincia de La Rioja, abriendo su mapa a los maravillosos paisajes que concentra esta solariega geografía.

La ruta bioceánica pasa por La Rioja, camino a Copiapó. El camino ofrece los mejores atractivos turisticos de la provincia. Un parque nacional, otro provincial, varias reservas naturales, valles, quebradas y puna, con la variada flora y fauna que se ven desde el llano hasta los 4.500 metros sobre el nivel del mar, son algunos de esos atractivos.

Una de las primeras paradas se puede hacer en el Parque Provincial El Chiflón, sobre el desierto del sudoeste, donde el llano comienzan a mezclarse con las primeras formaciones rocosas del mapa. Llama la atención los colores y las formas de estos cerros.

Sobre la Ruta Nacional 150, el Parque presenta una garganta de piedra que en tiempos pretéritos contuvo un río, en el lugar se puede oír el canto del viento. Aquí, la placa tectónica Talampaya-Ischigualasto es similar a la del Valle de La Luna, donde lugar a geoformas talladas por el incesante viento. El color de las formaciones rocosas se vuelve rojizo al entrar al Parque Nacional Talampaya, aquí es posible conocer este majestuoso escenario natural por los múltiples senderos y recorridos para hacer en auto, a pie o en bicicleta.

El camino sigue por quebradas como la de Don Eduardo o cañones como el del Arco Iris, ríos secos, pinturas rupestres, condoreras, el Sendero del Monte, y reconocidas geoformas como las de El Monje, La Torre, El Tótem y Los Reyes Magos. Para conocer más esta bella geografía, en algunos puntos del Corredor hay que desviarse algunos kilómetros para descubrir pequeños poblados con viñedos, olivares, Castelli y Vinchina son un ejemplo.

Cerca de estos poblados se pueden ver huellas de animales prehistóricos, cuevas con extrañas formaciones y estratos geológicos verticales, estas formaciones son el producto del gran movimiento tectónico que se produjo hace 70 millones de años cuando se formó la Cordillera de los Andes.

El punto más alto del camino está en la Cuesta del Portezuelo, a 4.500 metros de altura, desde aquí se puede ver con completa magnitud la Laguna Brava y todo el paisaje riojano, esta laguna tiene la particularidad de estar bordeada de montañas rojas, azules y verdes. Cerca de aquí se pueden ver los restos de un avión que cayó hace medio sigo, que quedó bajo los efectos por el salitre, también está el esqueleto de “el destapadito”, un cadáver humano congelado, que se presume pudo haber sido de un arriero o de un fugitivo que escapó desde Chile.

A pocos kilómetros y en un camino en lento descenso, se cruza al país vecino por el paso Pircas Negras, y la aventura puede continuar en Chile hasta llegar a Copiapó y las costas del Pacífico.