El río Salado prácticamente desapareció del territorio pampeano a partir de los diques que construyó San Juan en las últimas décadas. Las represas de Uyún, Caracoles y Punta Negra, a las que se sumará El Tambolar, generaron el corte del Salado, que llegaba al oeste pampeano.

Javier Bogantes participó junto al presidente de la Fundación Chaldileuvú, Héctor Gómez de una recorrida por los cauces, actualmente secos del río Salado-Desaguadero-Chadileuvú-Curacó. Fue duró con las provincias de Mendoza y San Juan y reclamó a las autoridades pampeanas una politica más firme. El río dejó de correr por las represas construidas en San Juan en los últimos años.

También participaron Jorge Tullio, Alberto Goldberg, entre otros integrantes de la FuChad. “Es un sistema complejo y está en riesgo”, dijo el especialista quien hizo un dramático llamado a defender el sistema hídrico de la región.

“Para mi fue una gira muy importante. No solamente es conocer a través de las denuncias, sino conversar con la población. Escuchamos los wwwimonios muy tristes de personas que tenían una forma de vida y que perdieron la posiblidad de seguirla, de ver la diáspora que está provocando la falta de agua en Limay Mahuida y La Reforma”, confió Bogantes.

La recorrida fue por Limay Mahuida y La Reforma, Puelches y la zona del Parque Nacional Lihuel Calel. “En esta región de La Reforma, que habia producción de cabras y quedan solo tres puesteros. Eso nos describe lo que está pasando. Una situación grave sucede en el Parque Nacional Lihuel Calel, con una biodiversidad que es está perdiendo. Hay una serie de aves y especies que están desapareciendo en forma alarmante. Esta zona tiene unas 200 mil hectáreas por estas obras de Mendoza y San Juan”, afirma.

Bogantes explicó que “hicimos entrevistas a algunas personas en La Reforma y cerca del Paso de los Algarrobos. Hubo un wwwimonio muy conmovedor, de una persona que nos contó como hace unos 5 años habia pesca en la laguna, en grandes cantidades varias de las familias vivían de eso. Lo combinaban con el ganado, con cabras y esa forma de vida se ha perdido”.

El especialista costarricense dijo que “hay ríos que no son ríos. Son cauces completamente secos, que hay una planta que está creciendo, una planta exógena que se está convirtiendo en una mala hierba. Es un proceso de desertificación, esta parte de la provincia se está convirtiendo en un desierto”.

Bogante remarcó que “si no hay una posición firme de los gobernantes y de los pobladores esto podría ocurrir con el río Colorado. Lo que está pasando con el fenómeno del Niño, lo puede agravar. Estos embalses se hacen sin ninguna consideración a las provincias río abajo”.

Señaló que “hay una política de Mendoza y San Juan para asegurar sus sistemas productivos”. Además Bogantes explicó que “hay frustración, tristeza y falta de esperanza, ellos sienten que no han sido representados por el gobierno, que no les interesa a las autoridades pampeanas. Nos cuentan que sus hijos tienen que irse a otros lugares, la región se está desplobando, esto tiene consecuencias impredecibles”.

El especialista dijo que para el Tribunal Latinoamericano del Agua “es una caso importantísimo. Es emblemático. Si esto no se da a conocer, va a ocurrir en otros países. Es la situación muy injusta, definitivamente que los tranques que están haciendo río arriba no tiene la más mínima consideración”.

Bogantes dijo que “le haria un llamado al nuevo gobernador que le ponga atención, es una zona de una biodiversidad riquisima. Se trata de la comprensión del fenómeno en forma integral. No se trata del Atuel o del Salado sino de toda la región. Se trata de un sistema complejo, todo se está perdiendo”. Y confió: “estamos conmovidos por los que vimos en esta recorrida”. 

La Pampa ya tiene el problema con el corte por parte de Mendoza del río Atuel que dejó de pasar por su territorio, luego está el caso del Salado y podría perder cauce del río Colorado sino se toman medidas urgentes para asegurar que la provincia no se vuelva un desierto.