A diferencia de los resultados difundidos por una investigación de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) en la mina Veladero de la firma multinacional Barrick Gold, tras la denuncia por una fuga de cianuro, ahora la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) presentó un informe técnico que revela que sí hubo contaminación del suministro local de agua en la localidad de Jáchal, provincia de San Juan.

Ya pasaron más de 20 días desde que se produjo el derrame de solución cianurada, por una válvula rota de una cañería del sistema industrial instalado por la minera ubicada en la cordillera sanjuanina.

Este nuevo estudio se realizó por encargo de la Municipalidad de Jáchal y las muestras fueron tomadas, de acuerdo con el relato, desde la localidad sanjuanina al otro día de conocido el siniestro. “Los análisis químicos y microbiológicos de la Facultad de Ingeniería de la UNCUYO, encargados por la Municipalidad de Jáchal, demuestran la contaminación de la cuenca del río Jáchal con metales pesados en dosis de hasta 14 veces por encima de los valores tolerables según la normativa nacional“, señala el documento.

“El vertido furtivo del 13 de septiembre producido por la minera Barrick en Veladero contaminó al agua de los ríos de deshielo. Se encontraron aluminio y manganeso (en gran proporción), además de arsénico, boro, cloruros y sulfatos, peligrosos para cualquier tipo de vida en la zona. Además, se detectaron bacterias muy nocivas y difundidas, como la Escherichia coli, en el fluido en la zona donde se originan los ríos montañosos”.

Ayer comenzaron las declaraciones indagatorias a empleados de la Barrick Gold. Los primeros en la lista son altos funcionarios, señalados por su responsabilidad. Quien lleva la causa son el juez de la Segunda Circunscripción, Pablo Oritja, y la fiscal Graciela Del Pie.