Quedaron oficializados los distintivos específicos que le permitirán al dulce de membrillo rubio, una “joya” de la gastronomía sanjuanina, distinguirse de otros productos y posicionarse a nivel nacional y mundial.

Se trata de un producto típico, reconocido en toda la Argentina por su calidad particular, derivada del origen de los membrillos y una profunda tradición en su elaboración, que data de más de un siglo.

Los membrillos sanjuaninos presentan características distintivas de aroma, sabor, olor (derivadas del conjunto de factores agroecológicos de los valles donde se cultivan). La cantidad de pectina natural, justamente, hace que no se requieran espesantes ni gelificantes.

Se utilizan básicamente las variedades existentes en San Juan: Criollo y Champion. El cuidado proceso de elaboración, a escala artesanal o empresarial, evita la oxidación.

La DO representa un vínculo estrecho entre el producto, las personas y el lugar de origen, ya que sus cualidades provienen del entorno geográfico en que se elaboran, debidas esencialmente a los factores humano y natural. La gestión para la obtención de esta certificación fue realizada por la Asociación Civil “Consejo de la Denominación de Origen del Dulce de Membrillo Rubio de San Juan”.