Hay una toma de conciencia en el país acerca de la protección hacia los animales que está creciendo y se demuestra en la próxima edición del Festival de Doma y Folklore que comienza hoy hasta el 18 de enero en Jesús María, Córdoba. A partir de un acuerdo entre los organizadores y una fundación proteccionista de animales, este año se resolvió incorporar un sistema de bombas de luces o pirotecnia fría, con la finalidad de evitar el estrés que la pirotecnia tradicional genera en los caballos minutos antes de salir al campo.

La presidenta de la Fundación, Laura Baggio, informó que mantuvo reuniones con el nuevo presidente de la Comisión Directiva, Nicolás Trottis, “con quien tuvimos muy buen diálogo y se mostraron a favor de bajar los niveles de ruido que violentan a los animales justo antes de salir al campo”.

Nos van a permitir el ingreso irrestricto a todo el predio, para realizar los controles pertinentes, además de la garantía de un veterinario oficial que realice la necropsia en caso que ocurra algún accidente con un animal”, añadió Baggio. La proteccionista informó además que “en el último festival se bajaron de 750 a 450 los disparos pirotécnicos y se eliminaron las bombas de titanio que son las que producían más ruido”.

Sin embargo, “lo que queremos es que se utilicen en su totalidad las bombas de luces y eliminar del todo la tradicional”, agregó. Esto a partir de que en la edición 2015 ocurrieron numerosos accidentes con los animales al momento de la explosión de los fuegos artificiales.

“El comisario de la Caballería me contó que varios agentes tuvieron que guarecerse debajo de los autos porque los caballos comenzaron a patear para todos lados con los artificios”. Además, “quedó en firme que si muere algún animal va a tomar intervención la Policía Judicial ya que no queremos que sea un veterinario pagado por los organizadores quien determinen qué pasó, sino la realización de una necropsia con informes”.

También se avanzó en materia de alojamiento de los animales, un punto recurrente en el reclamo de los proteccionistas. Para ello se construyeron corrales nuevos, en una zona arbolada apartada del campo, con unos bretes de madera que conducirán a los caballos hacia la doma.  “El lugar quedó hermoso, con bebederos en un lugar fresco”, agregó.

La presidenta de la fundación señaló que “sin embargo, el objetivo es llegar a la jineteada cero, aunque en ese punto no nos pudimos poner de acuerdo”. En este sentido, recordó que a nivel nacional existe un proyecto para impulsar una ley que prohíba las jineteadas en todo el territorio nacional.