Entre Ríos se convirtió en la primera provincia argentina libre de fracking. La cámara de Diputados de la provincia sancionó el proyecto de Ley con modificaciones que venía del Senado a través del cual se prohibió la prospección, exploración y explotación de hidrocarburos líquidos y gaseosos por métodos no convencionales como la fractura hidráulica.

Si bien Entre Ríos no es una provincia hidrocarburífera, la Asamblea Ciudadana de Concordia impulsó la legislación para evitar el desembarco futuro de grandes empresas que utilicen esta técnica de extracción de hidrocarburos. Los asambleístas habían pedido prohibir también los hidrocarburos convencionales, pero el Senado se opuso y Diputados respaldó esa decisión votada, por lo que la ley aprobada no incluyó ese punto.

La ley ordena que la Autoridad de Aplicación “ejercerá las acciones preventivas pertinentes y oportunas que garanticen la demanda de protección de las aguas pluviales, superficiales y subterráneas, incluyendo el Acuífero Guaraní“. Otro artículo invita “a las provincias integrantes de la región asentada sobre el Sistema Acuífero Guaraní a legislar en la protección del mismo”.

¿Por qué el fracking tiene un impacto negativo en el medio ambiente y en la salud de las personas?

– Las perforaciones que se realizan implican riesgos de explosión, escapes de gas, escapes de ácido sulfhídrico y derrumbes de la formación de tubería.

– Otro de los mayores riesgos es la contaminación de acuíferos con los fluidos de fracturación y con el propio gas de la roca.

– En zonas donde el fracking está más desarrollado aumenta la probabilidad de terremotos.

– El gas no convencional está formado en gran parte por metano, que es un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono.

– De más está decir que existe un riesgo químico de los aditivos, que puede darse en el traslado de los aditivos hasta el pozo.

– También se genera contaminación acústica, inseguridad vial y emisiones de gases de efecto invernadero.

–  Otro problemas es la ocupación del terreno, ya que se necesita realizar un gran número de pozos para aprovechar los recursos.

– El fracking conlleva movimientos de tierra, destrucción del hábitat, y creación de balsas de superficie de lodos tóxicos.

– Existen además casos de cáncer, problemas respiratorios, daños cerebrales, desórdenes neurológicos e hipersensibilidad a químicos, debido principalmente a la contaminación del agua y del aire.