Después de la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle el 4 de junio de 2011 y luego de que el volcán Calbuco hiciera lo mismo en Chile en 2015, los estudios mostraron que los animales tienen cantidades peligrosas de flúor acumulado en el cuerpo. 

Las cenizas pueden ser venenosas para el ganado, ya que las altas concentraciones de flúor que las conforman provoca enfermedades agudas y crónicas, y pueden afectar desde los huesos hasta los tejidos blandos. En este caso, en el que los animales se intoxican paulatinamente con el comer diario lo que les ocurre es que aquellos que son pequeños y que cambian dientes lo hacen con malformaciones que provocan mayor desgaste en menor tiempo, y una menor expectativa de vida. Además, el exceso afecta tarde o temprano a las articulaciones, e incluso llega hasta a generar sobrehuesos.

“Como las partículas más pequeñas de cenizas tienen grandes superficies en relación con su masa, las más finas pueden transportar grandes cantidades de flúor hacia los pastizales. Una capa de ceniza de sólo 1 milímetro de espesor puede contener cantidades potencialmente tóxicas de flúor”, explica Werner Fluck, investigador asistente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Parque Nacional Nahuel Huapi, Doctor en Patología Comparativa, quien hace 22 años que se dedica al estudio de cómo las cenizas volcánicas específicamente de erupciones que tuvieron lugar en la Patagonia afectan a las especies de animales. 

Es importante mencionar que en el agua las cenizas no dejaron rastros, es decir, bebiendo de la canilla las personas de la región afectada no están expuestas. Comiendo, mientras los alimentos estén limpios, tampoco.

El impacto real de este fenómeno es sobre aquellos animales que se alimentan de plantas. Como dice el investigador el mayor inconveniente lo tienen los rumiantes ya que no solo comen kilos de pasto por día, sino que el modo de digestión que tienen hace que el material vaya de la boca, al estómago, y de vuelta a la boca para ser remasticado. Además Fluck agrega que pueda llegar a existir una relación bioquímica específica entre la fluorósis y la producción de lana ya que después de la explosión del Puyehue descendió considerablemente.