El dispositivo de asistencia cardíaca mecánica fue presentado por cirujanos del Hospital Garrahan durante la inaguración del Concurso Nacional de Innovaciones INNOVAR, en conjunto con la Facultad de Ingeniería de la UBA, el Grupo de Fisiología Animal del Instituto de Patobiología del CICVyA del INTA, Castelar y FuPeA, juntos presentaron el proyecto de desarrollo de un corazón artificial de producción nacional para pediatría.  Se trata de un dispositivo que permitirá que los pacientes puedan llegar con vida y en condiciones al trasplante cardíaco. En el Garrahan de 47 trasplantes, 28 requirieron corazón artificial. 

“En el Hospital Garrahan llevamos realizados 47 trasplantes cardíacos a niños y niñas, de los cuales 28 requirieron conectarse a un corazón artificial para esperar el órgano, porque de otra forma no iban a llegar con vida al trasplante cardíaco”, explicó el jefe del servicio de Trasplante Cardíaco, Horacio Vogelfang. Hasta ahora, en todos los casos, este tipo de tecnología se importa por un costo de entre 200 y 300 mil dólares. 

El nuevo corazón artificial fue desarrollado por un equipo de trabajo interdisciplinario conformado por el servicio de Trasplante Cardíaco del Garrahan, la Facultad de Ingeniería de la UBA, el grupo de Fisiología Animal del Instituto de Patobiología del CICVyA del INTA Castelar y la Fundación Pediátrica Argentina (FuPeA). 

“La falta de donantes de corazón es un problema universal. En los niños esto se ve agravado por las restricciones antropométricas y es la causa fundamental de la elevada mortalidad de los pacientes en lista de espera para un trasplante de corazón en la infancia”, explicó Vogelfang. Frente a esta situación, el período de espera hasta el trasplante, en muchos casos, debe ser transitado con la ayuda del llamado corazón artificial, sin el cual no logarían llegar con vida hasta la aparición del órgano. 

La instalación de un sistema de asistencia circulatoria mecánica o corazón artificial sirve de puente al trasplante y permite a los pacientes llegar vivos y con parámetros fisiológicos estables a la operación, que es la única opción para la Insuficiencia Cardíaca Terminal Infantil (ICTI), una enfermedad que tiene como origen las cardiopatías congénitas o las miocardiopatías. 

“Los resultados de los trasplantes son satisfactorios. Pero la limitación en cuanto a la disponibilidad de órganos es, hasta hoy, el principal motivo de búsqueda de alternativas en la sustitución de la función miocárdica”, detalló Vogelfang. La falta de donantes de corazón, sobre todo pediátricos, es un problema universal. En este contexto, el desarrollo nacional de un dispositivo de asistencia cardíaca mecánica es fundamental, y su desarrollo podría salvar muchas de las vidas que hoy están en la incertidumbre ante la falta de un órgano óptimo para ser transplantado.