Con el nuevo decreto 591/2019 Argentina corre el riesgo de convertirse en un gran basural de residuos peligrosos de otros países. Con esta medida, el Estado destinará fondos que podría utilizar para el reciclado de su propia basura.

“El decreto permitirá la importación de residuos de cualquier tipo de otros países, lo que incluye a los peligrosos. Ese instrumento consideró residuo a todo material, sustancia u objeto que pretenda ser importado o introducido en el mismo estado en que fue desechado por el generador y/o que sea ofrecido a la Argentina de forma gratuita o abonando una prima para su reciclado, tratamiento o disposición final“, señalaron desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Además, el decreto atenta contra “el trabajo de miles de recuperadores, recicladores y cartoneros, porque la importación empresaria de materias primas (papel, plástico y cartón, entre otras) afecta el sistema de reciclado en los municipios y jaquea a las cooperativas y a las personas que reciclan”, explicó Santiago Galeano, de la Junta Interna.

Eso no es  todo, ya que la nueva medida atenta contra el artículo 41 de la Constitución Nacional, que estableca que ‘Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras.’