“Estamos con la preocupación encima de sacar a los animales del campo. Para este domingo se espera un pico de crecida en el Paraná. Sé que en las zonas más bajas, desde anteayer, ya están teniendo problemas. Pero acá, anteayer salió el sol a la mañana e hizo un día increíble”, contó Flavia Bravo, de la cabaña Las Mercedes, ubicada en Colonia Tacuarí, una zona que aun no está complicada por la crecida del Paraná, pero que sí está en alerta. 

Los informes provinciales indicaban ayer que la crecida del Paraná ya afecta a los departamentos de San Fernando, entre la Colonia Tacuarí y Basail, y Bermejo, puntualmente en la Isla del Cerrito. La Junta Provincial de Defensa Civil se reunió para coordinar acciones directas y prevé, la asistencia a 245 familias de localidades costeras.

“La mayoría de la gente de la región está acostumbrada a las crecidas. Cuando nos enteramos que el Iguazú creció, supimos que podíamos tener problemas con el agua”, comple´to Flavia, en charla con El Federal. “En Barranqueras ya evacuaron a la gente. Y todos los ganaderos empezaron a sacar la hacienda. Estamos rogando a Dios que no se nos complique, porque vamos a tener que llevar el ganado al oeste de la provincia.”

La última inundación grande fue en 1990 y hubo otra en 1998. Pero ninguna fue tan dura como la de 1983. “Ese año, todo el campo quedó todo bajo agua”, recuerda Flavia, que pertenece a una familia históricamente ganadera, criadores de vacas raza Braford.

Los Bravo están alerta porque tienen el campo frente a un ramal del Paraná, llamado riacho Paranacito. “Llovió mucho y muy seguido. Queremos sacar los animales y moverlos a zonas más altas”, dijo Flavia. 

Fotos: Germán Pomar (Télam)