Amigos:
Parece un sueño que después de tantos años alguien se haya jugado por romper el mito del Impenetrable Chaqueño y digo esto porque recuerdo que en la secundaria, allá por la década del sesenta del milenio pasado, nos decía un profesor sobre los estudios del Bermejo, del Pilcomayo, de la necesidad de riego en toda la zona sufrida del Gran Chaco. Veo con beneplácito este emprendimiento y espero que los hermanos chaqueños tengan la oportunidad laboral en tan importante proyecto. Hace más de cien años que se viene hablando de la necesidad de los canales de riego en extensas regiones de nuestro país que no cuentan con el vital líquido y creo que esto puede ser el puntapié inicial de muchas otras obras en bien de los argentinos y, porque no, de los inversores extranjeros. No perdamos la esperanza que si hay voluntad los objetivos se consiguen. Un abrazo misionero.

Ernesto A. Doedderer, Posadas, Misiones.