Por Leandro Vesco / Fuente Diario Registrado

El diseñador industrial Nicolás García Mayor, fue elegido como uno de los 10 jóvenes sobresalientes del mundo por su contribución a la niñez, la paz mundial y los derechos humanos. Inventó un sistema de urbanización inmediata para implementar en situaciones de catástrofes naturales que impactó al mundo.

Él es un joven bahiense de 35 años, egresado de la Universidad Nacional de la Plata que vivió dos años en la sala de radiología de una clínica abandonada porque no tenía para pagar el alquiler. Este argentino que fue premiado por su contribución a la niñez, la paz mundial y los derechos humanos, ideó un sistema de urbanización inmediata para implementar en situaciones de catástrofes naturales como terremotos o inundaciones. Esto permite que las personas afectadas puedan ser refugiadas de manera casi instantánea, con la posibilidad de alimentarse y descansar mientras las autoridades trabajan para restaurar los daños y pueden volver a sus hogares.

Nicolás García Mayor, fue hace pocos días noticia nuevamente cuando presentó en Bahía Blanca su tricicleta eléctrica para cartoneros. Sobre su invento para ayudar a cobijar a personas ante situación de emergencia explica “La idea es que sea una especie de cajita con alas laterales en la que se genera un espacio de unos 14 metros cuadrados donde pueden vivir hasta 10 personas. Los mismos módulos se encastran y así se pueden armar hospitales o escuelas“, explicó García Mayor. Luego de presentar el proyecto, como muchos científicos en épocas de crisis, el diseñador industrial emigró a España pero al poco tiempo sintió el llamado de su tierra y decidió volver al país.

 Ya en Argentina, Nicolas recibió un mail de la ONU para que presentara su tesis de ayuda humanitaria. A los 15 días lo invitaron a Washington para que lo exponga ante distintas organizaciones. En el medio de todo este éxito repentino, el Papa Francisco lo citó y le indicó que el proyecto “ya estaba bendecido por Dios“. Así fue que Mayor se preparó y aprendió inglés para poder exponer su idea. “Aprendí inglés por el camino y luego de explicar la idea me dijeron que era increíble, que hace 20 años buscaban algo así y que querían una cantidad importante del producto. Sé que atrajo porque no sólo serviría para paliar los efectos de las catástrofes naturales, sino que también sería un salvavidas para los más de 50 millones de refugiados que hay en el planeta a causa de los conflictos bélicos”, detalló. Los argentinos nos caracterizamos por nuestra inventiva, Nicolás es una muestra de que aquel rasgo, es cierto. Una sola idea puede cambiar la vida a millones.