Fotos Juan Carlos Casas

 

“Todo el proyecto está guionado”. Siendo el hermano de Daniel –guionista-, no podía empezar la entrevista de otra manera. Pero esa definición obedece más a su capacidad de planificación que a sus genes. Cristian Dátola es un emergente de empresarios jóvenes que leen la realidad de manera veloz y se aplican a dar servicios. Así creó Somos Pymes, una plataforma multimediática que incluye una agencia de publicidad especializada en pequeñas y medianas empresas, un portal de noticias para Pymes y un programa de radio, entre otros tantos servicios.

Después de esa frase inicial, explica: “Sabemos lo que queremos hacer en los próximos cuatro años. Lo que nos faltaba era un socio con un apoyo de capital. Encontramos un inversor apasionado por Internet, le contamos nuestro proyecto, le mostramos nuestros ingresos por eventos y por publicidad y entendió que el negocio no estaba sólo en la plataforma multimediática, sino también en nuestra agencia de publicidad especializada en Pymes. Entendió que esto, con un aporte de capital, podía potenciarse. Entonces, nos juntamos y le dimos para adelante”, dice sobre la nueva alianza que acaba de sellar.

Pequeñas pero importantes

Cristian se acomoda en el sillón de su oficina de la calle Juan B. Justo, en la ciudad de Buenos Aires, un espacio amplio, alumbrado por el sol de la tarde, que cae, pleno, sobre las paredes blancas de una oficina que está en estado de terminación: hace apenas semanas se mudaron allí y aún le faltan detalles que enumera: apliques de luces, aire acondicionado.

Se reacomoda en la silla y mira a los ojos a quien le pregunta. Lanza una máxima: “El momento de crisis es también un momento de oportunidad”, dice. Y lo grafica con un ejemplo: el año pasado, ante la falta de entrada de productos extranjeros, había escases de planchas para ropa, entonces la fábrica Liliana empezó a fabricarlas. “Tratamos de contener a los empresarios Pymes, porque eso quieren y de aportarle nuestra ideas”.

Cristian empezó a los 21 años a pensar en Somos Pymes. Venía de trabajar con su padre, el periodista Humberto Dátola, en la producción de dos programas de radio en AM Concepto; uno de tango y otro llamado Empresas al día, que terminó siendo la semilla de su proyecto. Más tarde, trabajó en el portal Animales Políticos, con Jonathan y Mauro Viale; fue su primer contacto con Internet e iba a ser determinante.

En 2009, cuando aún no había conseguido su título de licenciado en Ciencias Políticas, puso al aire el programa de radio Somos Pymes y se sentó a escribir el proyecto: ofrecer servicios de agencias de publicidad y difusión para empresas que se quedan afuera de estos canales de difusión, pensados para empresas grandes.
Cristian, aunque muy joven, registró un cambio en el concepto que las pequeñas y medianas empresas tenían: si hasta entonces se hacían notar en la economía del país, ahora recibieron el reconocimiento de todos. “Pero las Pymes eran menos vistas, aunque el mundo había empezado a cambiar porque se extendieron ejemplos de empresas de esta clase que eran exitosas en Europa y en México”.

Como un augurio de buen presagio, cuando Cristian lanzó su propia Pyme, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, instauró el día del emprendedor. El efecto contagio llegó a todos lados: en Berazategui, en Lomas de Zamora, en Tigre, los municipios desarrollaron exposiciones de las pequeñas y medianas empresas: las Pymes dejaron de sentirse pequeñas. Y Cristian leyó eso.

“Los empresarios Pymes estaban deseosos de recibir información, deseosos de que alguien les dijera cómo podían hacer para estar en la TV, al igual que una gran empresa. Querían que alguien los escuche de forma particular, no como una empresa cualquiera”, cuenta.

En esa sintonía fina que Dátola aplicó como política, escuchando las necesidades del empresario mediano y pequeño, se basa el éxito de su emprendimiento. “No se trata sólo de tener el auspicio del empresario en nuestro sitio de Internet, sino que tratamos de establecer un contacto directo entre las Pymes, para ver cómo pueden beneficiarse entre ellas. Hoy, por ejemplo, nos llegan consultas para que los informemos dónde invertir o para asesorarse sobre cómo alcanzar un subsidio de Cepyme, dependiente del Ministerio de Industria de la Nacional, con quienes trabajamos mucho. Somos, también, una especie de consejo asesor y ofrecemos solucionemos a todas esas dudas”, dice.

Asistencia a la Pyme

Esa amplitud de la oferta de Somos Pymes está en pensar en las pymes no como un cliente fugaz, sino como asociados. Por eso ofrecen cursos de Responsabilidad Social Empresaria, liquidación de ganancias y hasta de salario emocional, o sea, cómo estimular el recurso humano. Pero no es todo: para las empresas que pretendan diseñar una campaña publicitaria y no tengan fondos inmediatos para dedicarle a eso, Somos Pymes cerró un acuerdo con el Banco Comafi para que la pyme tenga un crédito a disposición, sin interés, a devolver en un año.
“Hoy las pymes exportan el 15 por ciento de las ventas totales del país al exterior. Aportan el 70 por ciento del PBI nacional y por eso tienen un papel protagónico. Son de las mayores empleadoras del país, aunque se debe seguir trabajando en la erradicación de trabajo en negro.

Estadísticas Pymes

“Cuatro de cada 10 pymes que surgen en la ciudad de Buenos Aires caen en el primer año. Si pasan el escollo, van a tener una crisis en el séptimo año, pero no nol olvidemos de algo: somos el cuarto país del mundo con mayor rendimiento. Acá hay ganas, hay ideas: la gente se lanza. En los años de las crisis de 2001/2002 mucha gente armó su empresa”, dice Dátola.

A base de andar el rubro, Cristian se armó una idea de la mediana empresa en nuestro país. “La Pyme argentina es familiar y toma decisiones emotivas, no racionales: le compra a un proveedor no por el precio, sino porque hace 20 años le compra y tiene con él otra relación, aunque ese proveedor le aumente los precios”.
-¿Qué consejo le podés dar a una Pyme que acaba de empezar?
-Creo que la clave para tener éxito siendo un empresario Pyme en la Argentina es la perseverancia: si estás convencido de la idea, insistir. Lo ideal es hacer un estudio de mercado, pero si no se puede porque no hay una disponibilidad de dinero para eso, yo aconsejo arriesgarse. Pero ojo: hay que ser estratégico, no hay que malgastar el recurso.

Más info:
www.somosymes.com