El lobby minero de la empresa Pan American Silver está teniendo insospechadas adhesiones, referentes de pueblos originarios de la meseta chubutense se declararon a favor del desarrollo minero, fundamentando que la minería llevará progreso a región. El inusual apoyo se comunicó en las jornadas “La experiencia de los pueblos originarios con los emprendimientos mineros. El diálogo intercultural en la actividad minera sostenible”, realizadas en el Museo “Egidio Feruglio” de Trelew.

El encuentro, en sintonía con la estrategia de seducción que está llevando a cabo la minera canadiense, fue organizado por Green Cross Argentina y Fundación Ecologista Verde, de ella participaron referentes de comunidades originarias de la meseta, donde la mira de las mineras está puesta. Allí existen grandes yacimientos de oro y plata. En la provincia, la actividad minera a cielo abierto y el uso de uranio están prohibidos. El gobierno nacional ha insistido en modificar esta norma para permitir el desembarco de empresas extractivistas.

Desde principios de año, el ministerio de Energía y Minería de la Nación, en la figura de su ex titular, Juan José Aranguren, mantuvo distintas reuniones con intendentes de la meseta para reunir voluntades y así presionar para que la provincia rezonifique miles de hectáreas para que puedan ser intervenidas por la industria minera. A la par, asociaciones ambientalistas y vecinos autoconvocados se unieron en un reclamo que cruzó toda la provincia: el no la minería resultó un grito unánime en los pueblos en donde, con el cambio de zonificación, se instalarían las mineras.

Pan American Silver es una de las empresas que más intereses tiene en la provincia, su Proyecto Navidad busca extraer metales preciosos en una zona en donde hoy hacer eso está prohibido. Por esta razón usan diferentes maneras de seducir a la población para que acepten la idea de que la minería trae progreso, cuando en todo el país sucede lo contrario. El caso emblemático es Barrick Gold en San Juan, donde la minera ha contaminado el medio ambiente y dejado pocos beneficios económicos a la provincia, o en Catamarca, donde sólo el 2% de las ganancias mineras llega al arca provincial.

Ahora le llegó el turno a Chubut, el encuentro que se llevó acabo en el Museo Feruglio es un ejemplo de cómo la industria puede sumar voluntades a su favor. Evaristo Cual, de la Comunidad Mapuche Tehuelche de los Cual, y Francisco Chiquichano de la Comunidad Blancuntre Yala Laubat dieron su apoyo a la mineria. “Uno quiere seguir viviendo en la tierra, en el lugar en donde nació, vemos la necesidad de reactivar la economía, yo no sé si la industria minera es la solucíón, pero por el conocimiento de que tengo, no existe otra actividad que pueda hacerlo”, declaró Cual al Diario de Madryn.

Por su parte, Chiquichano afirmó que “la meseta hoy está prácticamente deshabitada. Cada vez quedamos menos. Los que quedamos tenemos más de 60 años, queremos que los jóvenes tengan oportunidades” Las adhesiones de estas dos comunidades generó rechazo en aquellos que están juntando firmas y haciendo encuentros para concientizar a la población del peligro de dejar entrar a empresas que usarán el método de lixiviación para separar la roca del oro y la plata, dejando contaminación a su paso. En Chubut, el debate promete seguir.