Cientos de marplatenses disfrutaron ayer el cambio de pelaje del lobo marino de alfajores, la obra de la artista plástica Marta Minujín e icono del Museo de Arte Contemporáneo (MAR), recubierta con envoltorios de los tradicionales alfajores Havanna.

Minujín, el presidente del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, Jorge Telerman, y la cantante española Rosana repartieron los 80 mil envoltorios para que el público pueda canjearlos por alfajores en las sucursales de Havanna. “De esta manera, quien participa se apropia de la obra al comerla”, dijeron desde el Instituto Cultural. “Yo me guardaría el envoltorio de recuerdo porque se trata de una obra de arte histórica”, aconsejó Telerman.

En las próximas semanas el lobo marino será recubierto con 40 mil alfajores de metal y el 21 de septiembre se inaugurará el nuevo pelaje en coincidencia con la presentación del catálogo de la exitosa muestra anterior del museo MAR, “Espíritu Pop”. “Esta obra de arte se eternizará para siempre como un verdadero icono cultural y popular de Mar del Plata”, destacó Telerman.

Ante la mirada del público, que no paró de sacar fotos, Minujín se colocó guantes y se subió a una grúa para retirar los envoltorios. “Arte, arte, arte”, repitió la artista frente a los aplausos de la gente. “Estoy muy feliz, estamos viviendo una verdadera fiesta del arte. El lobo marino es una obra de arte que quedará para siempre, es un icono de este maravilloso Museo del Mar”, sostuvo Minujín.

Telerman también se subió a la grúa para retirar los envoltorios y repartirlos entre la gente. “Estoy muy feliz porque vino mucho público a participar del cambio de pelaje, esto es una fiesta. De nada vale la obra de arte si no la podemos apreciar y disfrutar entre todos. El arte es vida, nos sana, nos salva, nos une”, afirmó el funcionario. Y agregó: “Minujín es una artista genial que le ha dado una impronta al lobo marino, que es un icono y se convirtió en un clásico. Esta obra queda para siempre, ya es eterna. Es la primera gran adquisición de patrimonio que hace el Museo”.

Promotoras de la firma Havanna también entregaron los envoltorios al público, al ritmo de la música que estuvo a cargo de un grupo de clarinetistas de la secretaría de Cultura de la Municipalidad de General Pueyrredon. La gente disfrutó de un show musical, talleres para niños inspirados en la obra, y proyecciones fílmicas.

En el proceso de transformación del lobo marino, Minujín volvió a contar ayer con la participación activa del público, que para la artista constituye una parte necesaria de su obra de arte. “De allí deriva el sentido de apropiación del arte que, en este caso, transforma a la comunidad en protagonista de uno de los símbolos de Mar del Plata por excelencia”, señalaron desde el Instituto Cultural.

El lobo marino de alfajores se convirtió en un clásico con sus 10 metros de altura, realizado en hierro y metal, y recubierto por 80 mil envoltorios de alfajores. Fue erigido el 28 de diciembre del año pasado en el marco de la inauguración del MAR, frente a la entrada principal.

Desde la apertura del Museo, más de 1.200.000 personas ya lo visitaron, y el lobo de alfajores fue uno de los atractivos de la temporada de verano pasada y se transformó en un icono del MAR.
“Hoy (por ayer) tuvo lugar la segunda etapa de esta gran obra de Minujín, que realizó para la muestra inaugural del MAR. El lobo marino se desarmó con la gente como gran protagonista de este momento, en un hecho cultural histórico para la Provincia: inclusión social y participación comunitaria, principales objetivos de la gestión del gobernador Daniel Scioli”, resaltó Telerman.

Al desarmar el lobo marino, la gente se llevó un envoltorio que podrá cambiar en cualquier local Havanna del país y del exterior. Con el cambio de pelaje la empresa de alfajores donó el lobo marino al Instituto Cultural.

Minujín, Telerman y la cantante Rosana repartieron 8 mil tiras de 10 alfajores entre los presentes. “Me voy a guardar el envoltorio de recuerdo, es algo histórico”, contó Esteban, de 45 años, que fue al MAR acompañado por su mujer Analía y sus tres hijos, Micaela, Rocío y Germán. “De acá me voy a canjear los envoltorios por alfajores. Me voy con los bolsillos llenos de envoltorios, ya tengo el postre”, dijo entre risas Marcela, que estuvo en el Museo junto a sus hijas Verónica y María.

La deconstrucción del lobo marino se realizó en un acto donde además de repartirse los envoltorios de alfajores hubo una performance musical y otras actividades para toda la familia.
El sábado, en el marco de su visita a Mar del Plata, el gobernador Daniel Scioli calificó la obra del lobo marino como una expresión de tradición y modernidad. “Estas cosas ayudan a que más gente venga al Museo y se acerque a la cultura, un factor fundamental para el desarrollo humano y el crecimiento de un país”, expresó.

 

 

Fuente y fotos: diario La Capital