Afortunadamente la química y el progreso no han podido suplantar al lúpulo, esa flor que en Argentina se produce en el sur y que le da el aroma amargo a la cerveza. Estudios de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación aseguran que además el lúpulo podría prevenir enfermedades y hasta retardar el envejecimiento celular. En pocas palabras, la cerveza, consumida desde los tiempos de los faraones egipcios tendría invaluables virtudes benéficas para nuestra vida.

El estudio que llevó a cabo la Sociedad Española asegura que gracias a las propiedades del lúpulo, un ingrediente natural insustituible en la elaboración de la cerveza, esta podría tener beneficios sobre el metabolismo oxidativo, evitando entre otras cosas, procesos inflamatorios. 

Analizados varios casos, se comprobó que después de beber cerveza en cantidades moderadas fue posible observar una transformación positiva en los marcadores sanguineos relacionados con los procesos inflamatorios y oxidativos. Estos mismos marcadores son responsables del envejecimiento de nuestras celulas. Se comprobó además que el lúpulo disminuye un 31% de los niveles de proteína C reactiva, producida por el hígado y que se incrementa cuando existe un proceso de inflamación.

La Dr. Victoria Valls, una de las responsables del estudio, comentó que “el efecto beneficioso sobre la salud atribuido a las bebidas fermentadas, como es el caso de la cerveza, se debe fundamentalmente a su contenido en antioxidantes”.

En nuestro país se siembra lúpulo en Rio Negro y fundamentalmente en El Bolsón, en Chubut. Este año la cosecha fue record debido al incremento de cervecerias artesanales que buscan despegarse del sabor industrial y fabricar cerveza en forma casera. Los pequeños productores de lúpulo han logrado cosechar variedades excelentes que incluso superan al lúpulo importado en sabor. En nuestra Patagonia se dan lúpulos amargos y aromáticos.

El estudio validaría la elaboración histórica de la cerveza ya que desde la antiguedad se le añadió el lúpulo por sus propiedades antisépticas y virtudes nutritivas. Se destaca que los beneficios sólo se lograrían con el consumo moderado de este bebida milenaria.