Días atrás quedó conformada esta Unidad integrada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Productivo y la Innovación (Agencia I+D+i).

El objetivo es “poner a disposición de la Presidencia de la Nación y de las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación todas las capacidades de desarrollo de proyectos tecnológicos, recursos humanos, infraestructura y equipamiento que puedan ser requeridas para realizar tareas de diagnóstico e investigación sobre Coronavirus COVID-19”, sostuvo el ministro Roberto Salvarezz a y agregó que “estamos identificando, junto a investigadoras e investigadores expertos en virología, diagnóstico molecular e informática, un conjunto de proyectos y desarrollos tecnológicos que podrían contribuir a fortalecer las capacidades del país frente a esta difícil situación”.

A su turno, el titular de la Agencia I+D+i, Fernando Peirano, remarcó que: “Debemos fortalecer estas iniciativas a través de asignaciones adicionales de fondos, incorporación de recursos humanos, equipamiento o de la constitución de redes e instancias de articulación con organismos del sector público y privado”.

En este marco, la Unidad Coronavirus COVID-19 va impulsar diferentes acciones, con una inversión estimada, para esta primera etapa, en 25 millones de pesos:

1) Desarrollo de diferentes kits de diagnóstico rápido para la detección de SARS-CoV-2 en base a diferentes plataformas tecnológicas. El MINCyT, a través de la Agencia I+D+i, financiará el desarrollo de proyectos realizados por investigadoras e investigadores del sistema de ciencia y tecnología y por empresas de base tecnológica nacionales, que ya cuenten con un grado de avance significativo en la detección rápida de coronavirus.

2) Poner a disposición de las autoridades del Ministerio de Salud las capacidades de al menos 12 centros de investigación del sistema científico y tecnológico (incluyendo al CONICET, Universidades y organismos descentralizados) en cuanto a equipamiento, recursos humanos e insumos disponibles, que pueden implementar rápidamente el diagnostico de infección por SARS-CoV-2 (COVID-19).

3) Potenciar líneas de investigación vigentes que puedan aportar conocimiento para describir potenciales escenarios epidemiológicos y análisis de datos sobre la problemática.