Ahora es moneda corriente que la ciencia esté en centro de las agendas políticas y también del interés cultural, sobre todo después de la apertura de Tecnópolis. Pero el Museo Participativo de Ciencias empezó con su propuesta cuando nadie creía que la ciencia podía formar parte también de una experiencia. Lo fue. Y no sólo eso: fue -es- una esperiencia exitosa. Desde un inicio, este extraño museo busca incentivar el interés por las ciencias para volverlo motivo de diversión, además de centro de conocimiento. 

“Prohibido No Tocar” es el nombre de la muestra interactiva que presenta el Museo Participativo de Ciencias, con la que inaugura una nueva temporada de vacaciones de invierno abriendo sus puertas también los días lunes tras su exitosa convocatoria durante temporadas anteriores. Lo bueno de esta propuesta es que se la puede compartir: es para niños y adultos o, como dicen ellos mismos, para niños de hasta 100 años. “El objetivo es despertar la curiosidad y utilizarla como motivación para la construcción de conocimiento, poniendo al alcance de los visitantes todas las herramientas para comprender por qué ocurren las cosas, vivenciándolas y haciendo que sucedan”, explicaron desde el museo.

Las salas que conforman el recorrido de “Prohibido No Tocar” abarcan diferentes temáticas como mecánica, fuerzas de la naturaleza, corriente y electricidad, música, ondas y sonidos, matemáticas, percepción visual, tecnología, luz y arte, entre otras. Además, cuenta con un auditorio en el cual se presentan atractivas demostraciones, entre las que se destacan el generador de estática que pone los pelos de punta y exposiciones con gases líquidos y de química.

El Museo Participativo de Ciencias es una institución dedicada a la divulgación de las ciencias en forma lúdica y participativa. Dispone de una importante cantidad de exhibiciones interactivas que incentivan la curiosidad del visitante, ofreciéndole la libertad de jugar y las ganas de conocer más. La institución abrió sus puertas en 1988 y hasta la fecha ha sido visitada por más de 3.000.000 de personas, convirtiéndose en una propuesta activa para el público de todas las edades. También ha sido modelo y origen de iniciativas similares en el país tales como el Museo Interactivo de Ciencias de Santiago del Estero, el Parque de las Ciencias de Mendoza y el Museo Interactivo más austral del mundo en Río Gallegos; y países vecinos por intermedio de la UNESCO. 

Las diferentes actividades fomentan el descubrimiento y funcionan al ritmo que requiere cada persona. Asimismo, en cada sala hay guías que ayudan a los visitantes a interactuar con los distintos experimentos. El Museo está ubicado en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930, 1º y 2º piso). La muestra puede visitarse de lunes a viernes de 12.30 a 19.30 y sábados, domingos y feriados de 15.30 a 19.30. La entrada cuesta 50 pesos a partir de los 4 años.

Más info al 4807-3260 y 4806-3456, o ingresar en la web www.mpc.org.ar.