En este momento hay miles de emprendedores desparramados por el mundo, haciendo de las suyas. Ellos tienen algo en común: la determinación. Hoy en día, el más famoso e influyente de todos es Mark Zuckerberg, creador de Facebook, la red social de Internet que revolucionó la relación entre las personas. Los emprendedores jóvenes cuentan con un gran empuje y sus experiencias pueden ser una buena guía para aquellos que están pensando en “largarse solos”. El Federal presenció una ronda de negocios (ver recuadro) y conversó con algunos participantes, que forman un grupo que sueña con ver triunfar sus ideas y sus esfuerzos.

La union hace la fuerza. En 2005, Pablo Genoud (36) fundó Minimento. Comenzaron diseñando y produciendo instrumentos musicales especialmente adaptados para niños. La idea nació cuando Mercedes Insausti vio la falta de material didáctico musical adecuado para los niños. Además, los pocos productos apropiados tenían un costo muy alto. Vieron un nicho.
A partir de esa idea empezaron a recorrer el camino de generar nuevas formas de
vínculos entre los niños y la música. “Nuestra dificultad fue dar a conocer el concepto, generar marca y conseguir los primeros grandes clientes. Hoy en día estamos trabajando para conseguir financiamiento para poder producir en mayor escala”, comenta.
El convencimiento de la empresa que realiza es otro aspecto fundamental a tener en cuenta. Palabras más, palabras menos, uno mismo es el primero que debe comprar el producto que sale a vender. Esto brinda empuje para saltar las barreras que siempre existen, dependiendo del negocio que se trate y la situación interna-externa. Asimismo, Genoud considera que es muy importante estar en contacto con otros emprendedores, más o menos avanzados. “La unión hace la fuerza. Por eso es fundamental estar cerca de asociaciones como Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) y Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), para compartir las dificultades y resolverlas en equipo.”
Para 2012 planean terminar de afianzarse en los mercados en los que ya participan, la Argentina, Uruguay y España. Es que en la actualidad las Pymes pueden (y muchas veces deben) ser multinacionales para subsistir y poder crecer. “Conseguido este objetivo, comenzaremos a expandirnos a través de ferias en Latinoamérica y Europa. “El diseño y la creatividad son nuestras áreas que dan la plusvalía a Minimento.” Genoud comenta que hoy en día Internet, los contactos y las redes son imprescindibles.

Vision de futuro. Marcelo Edelstein y Uriel Monzón son socios en Buenas Vibras Viajes. La empresa de turismo se especializa en viajes grupales para adultos jóvenes, entre 20 y 40 años de edad. “Se puede viajar solo o acompañado. Todos van para divertirse y especialmente para conocer mucha gente nueva”, explican con entusiasmo.
Comenzaron a fines de 2007, y por el crecimiento que alcanzaron debieron comenzar un proceso de profesionalización en 2009. “Como todo nuevo emprendimiento nos encontramos con la imposibilidad de acceder a financiación externa (bancaria o no) y tuvimos que idear un sistema de autofinanciamiento. Nuestro capital inicial estaba compuesto por una idea y 0 pesos. Cuando el proyecto comenzó a funcionar tuvimos que aprender a ser empresarios: planificar, capacitarnos, delegar, etc. También nos encontramos con muchas dificultades en cuanto a los trámites para inscribirnos en distintos organizamos, desde la Afip, el Ministerio de Turismo, la Inspección General de Justicia… Son muchas las complicaciones, costos y exigencias que hay que cumplir para nuevos emprendimientos”, explican. Es evidente que el esfuerzo valió la pena: la Asociación de Jóvenes Empresarios de la Ciudad de Buenos Aires les otorgó el premio a la Iniciativa Emprendedora 2010.
“Todo emprendedor tiene que tener visión de futuro: lo que sucede hoy debe ser consecuencia de lo que se pensó antes. Cuando uno ejecuta un proyecto debe pensar y planificar todo lo que se pueda y estar preparado para asumir riesgos. Pero no todo se puede y debe pensar: también hay que darle un papel muy importante a la creatividad y al sentido común. Nuestro consejo para los jóvenes que empiezan es que se jueguen por la idea que tengan, que asuman riesgos, que sean originales y creativos, pero siempre pensando en lo que quiere y necesita el consumidor. Al proyecto hay que ponerle el alma y no hay que esperar resultados instantáneos. Pero por sobre todas las cosas, el emprendedor debe disfrutar de su trabajo y hacer que todos los que trabajan con él también lo disfruten”, comentan. Internet y las redes sociales son clave en su actividad.

Voluntad y sacrificio. Darío Carlos Calabrese (34) trabajaba como mozo cuando realizó un curso de serigrafía en la Organización sin Fines de Lucro, Voces de Barro para la Inclusión. Hace un año decidió fundar Serigrafía Artesanal, Gráfica & Textil. “Por suerte pude comenzar armándome un pequeño taller en mi casa”, comenta con orgullo. Calabrese cree que un emprendedor debe tener en cuenta que, en un principio, es uno mismo quien realiza todas y cada una de las tareas del proyecto. Por lo tanto, la voluntad y el sacrificio se requieren desde el primer momento. En su actividad, la clave está en la conformidad y aceptación del cliente hacia el producto terminado. “La calidad y la entrega en tiempo y forma son fundamentales.”
Calabrese trabaja en la parte comercial para conseguir cada vez más clientes. El boca en boca hace una parte, pero otra es ser proactivo, y entonces está desarrollando la difusión a través de Internet.

Como financiarse. Lucas Picciotto (36) dejó un trabajo de 17 años en una multinacional siderúrgica para fundar Covertec. Se trata de una empresa que diseñó una línea de productos innovadora para proteger todo tipo de vehículos, invernaderos, huertas, carpas de campaña, entre otros. Es una cobertura plegable, simple y efectiva. Picciotto cuenta que antes de largarse estuvo varios meses envuelto en una gran ola de adrenalina y ansiedad. “Por naturaleza soy de mente inquieta y creativa. Recuerdo que desde muy pequeño dibujaba piezas y mecanismos raros que tenían la finalidad de resolver situaciones cotidianas.” Dice que los productos que fabrica son exclusivos y no tienen antecedentes en el mundo.
“Hoy los emprendedores contamos con diferentes alternativas de subsidios no reembolsables y préstamos de honor a través de la Secretaría Pyme y Desarrollo Regional (Sepyme), la agencia Fontar, Bainnova, Buenos Aires Emprende, para poner en marcha nuestros proyectos. Sólo hace falta armar un buen plan de negocios y defenderlo frente a quien se le solicita la asistencia. A la vez, el Ministerio de Producción, diferentes Cámaras de Comercio, Universidades, Escuelas de Negocios y Organizaciones no Gubernamentales sin fines de lucro organizan rondas de negocios temáticas -fundamentales para nuestro crecimiento- con el fin de poder ampliar nuestra red comercial (que en nuestra etapa inicial suele ser minúscula) y, además, cada uno de estos espacios nos permite interactuar con otros empresarios y conocer otras experiencias.”
Picciotto considera que una herramienta vital es contar con una página web clara: la información debe ser precisa y de fácil comprensión. Es que la idea es transmitir confianza y seguridad. También es fundamental la recomendación “boca a boca” por parte de quienes ya conocen el producto. Para lograr este objetivo es importante tener, además de un producto de calidad, un servicio de posventa de excelencia.