Preocupa el alto nivel de contaminación que registra el Río Negro, el principal de Uruguay, que desemboca en el Río Uruguay. Según difundió el País de Montevideo el cauce del primer río se halla totalmente contaminado por fósforo que provendría de los agrotóxicos que usan y que son vertidos al río por las lluvias. El 43% de los productores que viven en sus márgenes confirmaron muertes de vacas y ovejas que han bebido agua del río.

El informe del diario de Montevideo traza un sombrío panorama de la realidad sanitaria del principal río del interior de Uruguay. Según un informe del Departamento de Limnología de la Facultad de Ciencias, el 43 % de los productores han asumido la mortandad de vacas y ovejas por haber bebido el agua del río. Desde el año 2007, el nivel de fósforo está “muy por encima” de lo permitido.

Ahora bien, confirmada la contaminación por la Ministra de Medio Ambiente, el panorama no es el mejor para los habitantes que viven en las márgenes del río ni para el río mismo. Uruguay ha habilitado a la empresa UPM para levantar la segunda pastera en el país en la orilla del río. La pastera será más grande que la que está en Frey Bentos, y por lo tanto causará el doble de contaminación. La empresa no ha realizado un estudio de impacto ambiental. El oceanógrafo Guillermo Chalar aseguró que la única manera de remediar el estado en el que se halla el río es reduciendo la cantidad de elementos contaminantes que se vierten al mismo.

El nivel permitido de fósforo es de 25 microgramos por litro de agua. En algunos sectores del río, como por ejemplos en la zona conocida como El Palmar, hay 124 a 134 microgramos. Haciendo algunas comparaciones sobre la presencia de la futura pastera que se instalará en el Río Negro, la planta de celulosa que UPM tiene en Fray Bentos, tiene permitido tirar hasta 74 kilos de fósforo por día, lo que eleva en el agua del RÍo Uruguay una nivel de aproximadamente 70 a 100 microgramos de fósforo.

El fósforo que está presente en el río Negro tiene un origen concreto: los agrotóxicos con los que se pulverizan los campos y que llegan al río a través de las lluvias. El modelo productivo elegido, similar al que existe en Argentina, envenena todo a su paso.

El principal problema de la presencia de fósforo en el agua es que ayuda al crecimiento de cianobacterias, que son algas tóxicas. Generalmente se las reconoce por colorear de verde las aguas de los ríos. Si una oveja bebe agua con estas algas puede morir en pocas semanas. También los peces sufren la presencia de estos organismos. Se han hallado tariras muertas en el cauce del Río Negro. Para potabilizar esta agua, se necesita de un proceso extra, más costoso.

El río Uruguay de esta forma ya tiene dos grandes focos de contaminación: la pastera de UPM de Fray Bentos y el Río Negro, por donde llegan los residuos químicos de las fumigaciones del interior profundo uruguayo. Pronto, cuando la segunda planta de UPM esté funcionando, la contaminación aumentará.