El pueblo rionegrino de Chimpay, donde nació Ceferino Namuncurá, celebrará a fines de agosto los 10 años de la beatificación de este joven salesiano argentino aspirante al sacerdocio, de origen mapuche, muerto a los 19 años a causa de la tuberculosis. Las autoridades de la localidad buscan desarrollar la hotelería y la gastronomía ante este fenómeno creciente del turismo religioso.

Ceferino, nieto del cacique Cafulcurá, cuyo padre peleó contra Julio Argentino Roca, tiene un santuario en Chimpay, con un parque llamado Ceferiniano, donde todos los 26 de agosto llegan hasta 60.000 peregrinos para agradecer los favores que aseguran haber recibido del beato, lo que acrecienta su fama y la cantidad de pedidos que recibe.

La importancia de Namuncurá en la cultura argentina es tal que el año pasado se realizó en Chimpay el congreso de la Cámara de Turismo Religioso y ahora, su presidente, Ricardo Sangla, le pidió al intendente que represente al lugar en la organización, lo que éste adelantó será aceptado.

Además de la senda de Ceferino en Chimpay, la provincia cuenta con la Ruta de los Salesianos, que se origina en Viedma, donde existió el primer alojamiento turístico de la región ya que esa congregación siempre construía un lugar para recibir a los viajeros y peregrinos.