Miembros de la comunidades ranqueles de La Pampa se presentaron ante la Corte Suprema de Justicia como “amicus curiae” (amigos de la corte) para que se “conozca el perjuicio económico, social y cultural producido por Mendoza al pueblo ranquel cuando cortó el escurrimiento del río”, enfatizaron desde El Consejo Provincial Aborigen (CPA).

El próximo 14 de Junio se realizará en una audiencia, ordenada por la Corte Suprema de Justicia, para que Mendoza y La Pampa puedan comenzar a dialogar sobre las aguas del Río Atuel, un conflicto que lleva un siglo entre ambas provincias. Mendoza desde principios de siglo pasado decidió usar las aguas del río en forma unilateral, cortando el cauce, sin medir consecuencias sobre lo que podría pasar aguas abajo. La Pampa a lo largo de todo este tiempo ha sufrido la desertificación de todo su noroeste, muchos habitantes tuvieron que irse de sus pueblos, a causa de no tener más tierra productiva.

Los referentes de la comunidad ranquel enfatizaron ante la corte que “nos presentamos para que se sepa qué opina nuestro pueblo y cómo nos ha perjudicado a raíz de las acciones inconsultas de Mendoza”, afirmó al diario La Arena uno de los lonkos de las diez comunidades que pretenden estar el 14 en la audiencia. En una conferencia de prensa los referentes ranqueles expresaron que “tenemos mucha legislación y antecedentes, porque toda esa zona de la cuenca del Chadileuvú y Atuel, fue siempre ranquel”, manifestó María Inés Canhué, representante del Consejo Provincial Aborigen, recordando algo esencial: que Mendoza jamás le consultó sobre los manejos que hacía en el río.

“Esta iniciativa es de hace muchos años, aunque quizás antes no estábamos tan maduros políticamente como para saber de qué manera podíamos a ayudar a la resolución de este juicio, que afecta directamente a toda nuestra población. Necesitamos que se respete la legislación vigente en cuanto a los recursos naturales de los pueblos originarios; nuestras comunidades están asentadas allí y los que no están son los que tuvieron que emigrar por el corte del río”, sostuvo Carlos Mateo Martínez, delegado del Oeste pampeano

“Presentamos ante la Corte qué opina nuestro pueblo y cómo se nos ha perjudicado a raíz de las acciones inconsultas de Mendoza. Fuimos a Buenos Aires porque queremos que la Corte conozca nuestros derechos fundamentales. Creemos que con buen criterio sabrá decidir al respecto”, afirmó Martínez.

Ahora cabe esperar la decisión de la Corte acerca de que si permite que el pueblo ranquel esté presente en la audiencia de junio próximo. “Nuestro parlamento decidirá quiénes irán a hablar. Habrá relatos de pobladores que comentarán el antes y el después del corte del río Atuel, para que sepan cuál fue el perjuicio económico, social y cultural producido”, sostuvo un miembro de la comunidad Willi Antú.

La Pampa es parte de la Nación Argentina como un organismo vivo y jamás se me ocurriría que alguien que está en un alto cargo para defender los derechos de la Nación, pueda cortarle la circulación de algo tan vital como es el río, a una parte de esa Nación, para favorecer a otra” recordó  María Inés Canhué al referirse a la acción que tomó Mendoza de cortar el río.

Mateo Martínez, quien vive en la zona afectada por el corte considera que la presencia de los ranqueles es vital para entender el drama de quedarse sin agua.“Hacer una narrativa para la Justicia debe ser de una persona que ha vivido ahí, algo cierto y que se ve en el transcurrir de la vida. El río tiene una historia y por el 1909, donde era territorio nacional, se ceden 9.700 hectáreas para que los productores hagan cultivos en esa zona; fueron chacras fiscalizadas y con el corte fue caótico para la gente que hacía esos cultivos”

“La lucha hay que plantearla con frialdad y con derecho. Nosotros estamos con el convenio 169, donde los pueblos originarios están atados a esa ley; hemos trabajado en el reclamo territorial de cada sector de La Pampa y nos ha dado muchos beneficios. Vamos a ser fuertes para que sea posible un reclamo justo”, concluyó.