El Paraná, en la ciudad de Corrientes, presentó ayer una altura de 1,03 metros, un centímetro por debajo de lo registrado el lunes y a 5,43 metros del nivel de alerta, informó Prefectura Naval Argentina (PNA).

El río comenzó a descender desde el 24 de febrero, cuando marcó 2,74 metros, momento en que comenzaron a salir a la luz bancos de arena, embarcaciones hundidas, la manta protectora del túnel subfluvial que une las capitales de Entre Ríos y Santa Fe, mientras personal municipal de Paraná debió trabajar para que funcione la planta potabilizadora.

Paso de la Patria es el puerto en el que se registró el mayor descenso, de tres centímetros, mientras que en los otros siete puestos de medición en la provincia el mejor escenario ha sido de equivalencia al día anterior.

Las autoridades provinciales consideraron al suceso como una bajante extraordinaria y determinaron la veda total para la pesca en ese río, que según dio a conocer la EBY, atravesará un trimestre de iguales condiciones a las de enero a marzo de este año.

El último mes culminó con un caudal medio de 9.400 metros cúbicos por segundo ingresantes al embalse de la represa hidroeléctrica que se encuentra sobre el Paraná en la ciudad correntina de Ituzaingó. “Esto se corresponde al mes de marzo más bajo de la serie de referencia 1971-2019; y cerrando también el primer trimestre de menor caudal de la serie, con 10.700 metros cúbicos por segundo”, informó Yacyretá.

Asimismo, indicaron que para el trimestre abril-mayo-junio de 2020, en términos de precipitación media esperable, el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional no ofrece “una tendencia clara”, pero que el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil (Inmet) “indica precipitaciones por debajo de lo normal prácticamente para toda la cuenca del Paraná”, pronóstico que “se viene verificando en esta primera quincena de abril”, aseguraron.

Según explicó Yacyretá, los principales reservorios de agua emplazados en la cuenca del río Paraná en territorio brasilero, y que también alimentan el embalse argentino-paraguayo, se encuentran con un almacenamiento ponderado del 59 por ciento.