Después de una década el rompehielos “Almirante Irizar”, desde el puerto de Ushuaia, se prepara para enfrentar nuevamente las heladas aguas antárticas. Este viernes llegó al puerto de la ciudad más austral del mundo para comenzar con las pruebas finales para volver al Continente Blanco.

El “Irizar” es uno de los emblemáticos buques de la Armada Argentina, sirve para transportar el abasto, y todos aquellos materiales que posibilitan nuestra presencia en la Antártida, ademas de transportar a los científicos que allí trabajan. Luego de recorrer los mares del sur, llegó al puerto comercial de Ushuaia, donde se quedará por lo menos una semana para calibrar los últimos detalles técnicos para reconocer las aguas antárticas.

La presencia del Rompehielos es Ushuaia es un buena noticia, la comunidad fueguina tiene una relación muy especial con el barco, ya que significa el contacto con el último territorio nacional. Durante la semana que estará en el puerto, la nave estará abierta al público. El próximo jueves 12 de octubre, además, Ushuaia festeja su aniversario, otro motivo para celebrar la presencia de este barco que se apresta a iniciar su próxima campaña antártica.

El 10 de abril de 2007 el Almirante Irizar sufrió un incendio cuando se hallaba a 260 kilómetros de Puerto Madryn, destruyendo en forma completa el sistema de energía, las llamas afectaron al hangar donde se encontraban los dos helicópteros Sea King. En el momento del siniestro había 241 tripulantes a bordo. El fuego se descontroló obligando al comandante del buque, el Capitán Guillermo Tarapow a ordenar la evacuación total de la nave. Hubo cuatro heridos y ninguna víctima fatal.

El actual comandante del Irizar, el Capitán de Fragata Maximiliano Mangiaterra en una conferencia de prensa que se llevará a cabo esta semana adelantará los avances con los que cuenta el “Irizar”, luego de la modernización a la que fue sometido en esta última década. Al buque se le ampliaron las áreas destinadas a la ciencia, de 40 a 400 metros cuadrados, donde se presentan trece laboratorios. Su cubierta fue ampliada, tiene más camarotes y transporta más combustible, dotándolo de mayor autonomía.

La nueva versión del buque cuenta con un departamento de Sanidad, con un quirófano, terapia intensiva e intermedia, odontología y laboratorios de análisis bioquímicos. Luego de diez años de estar en el Astillero de Tandanor, el Rompehielos volverá a la Anártida para prestar su histórico e invalorable servicio.