Perteneciente a la familia botánica de las Crucíferas, el rabanito redondo de punta blanca es una hortaliza que se puede consumir casi todas sus partes, raíz, hojas, flores y semillas aunque el mayor consumo en el mundo son sus raíces abultadas. En la India se consumen los frutos, en Egipto las hojas y en China se extrae aceite de las semillas. En nuestro país se consumen las raíces pero en ocasiones se utilizan las hojas en ensaladas, que tienen un sabor agradable ligeramente picante. Es una especie bianual, en el primer año crece y desarrolla raíz y hojas y al año siguiente florece y fructifica. En nuestro país es cultivada como anual pues no se consumen las flores ni los frutos, salvo que se quiera obtener semillas.
Planta pubescente, de raíz pivotante y abultada, roja hasta casi la mitad de su periferia y el extremo distal blanco, con formas redondas y alargadas muy variables. El tallo es erecto y ramificado que puede llegar hasta 1,30 m de alto de color ligeramente grisáceo. Las hojas de 15 a 40 cm  de largo y de 10 a 15 cm de ancho conforman dos estratos bien diferenciados: las basales agrupadas en roseta son irregularmente lobuladas y dentadas y las superiores menos lobuladas y menos dentadas. La inflorescencia es en forma de racimo con flores de color blanco con matices violáceos, de 15 cm de diámetro. El fruto es una silicua, seco, indehiscente y alargado que contiene hasta 14 semillas de color castaño claro. 70 semillas pesan un gramo.  
Requiere climas templados pero no cálidos. Las altas temperaturas disminuyen notablemente el rendimiento del cultivo. Soporta heladas hasta -2°C. Las temperaturas óptimas se encuentran entre los 18 y 22°C cuyos extremos productivos soportables son 8 y 30°C. Las temperaturas óptimas de germinación se sitúan en el rango de 20 a 25°C.
Soporta todo tipo de suelos menos los anegadizos y alcalinos. Prefiere los suelos franco arcillosos a arcillosos, profundos, con pH entre 6 y 7, con buenos tenores de materia orgánica.

Detalles. Se cultiva en los meses de agosto a octubre. El suelo se prepara realizando una labor profunda e incorporando estiércol seco de equinos u otro abono para asegurar un buen tenor de materia orgánica durante todo el cultivo que se estima de siembra a cosecha entre 20 a 45 días. Se siembra al voleo, directamente sobre el suelo del cantero o en líneas enterrando la semilla a 2-2,5 cm de profundidad. La semilla conservada en condiciones ambientales óptimas mantiene su poder germinativo hasta seis años. A los 15-20 días de la siembra se realiza un raleo de plantas espaciando a 5-10 cm una de otras.
Si las plantas están dispuestas en líneas estas se separan a 40 cm y se realiza una a dos escardas para eliminar malezas y un aporcado. La cosecha comienza a los 20 días de implantado aflojando el suelo y retirando las plantas manualmente. Si las plantas se cosechan tardíamente se corre el riesgo de desmejorar el estado de la raíz pues aumentan excesivamente de tamaño, agrietándose, se ahuecan y pueden adquirir consistencia corchosa. Si los suelos son muy sueltos o han sufrido déficit de humedad la raíz se torna dura y fibrosa. Si ha recibido altas temperaturas las raíces adquieren un sabor muy picante y con excesos de humedad en el suelo las raíces se bifurcan.
Es una especie sensible a los déficit de boro en el suelo por lo que se recomienda fertilizar con este micronutriente en casos de síntomas de carencia. Los pulgones y orugas son las plagas que con mayor frecuencia las afectan y se controlan con sulfato de nicotina o con piretroides como la Cipermetrina.
Entre las enfermedades que más lo afectan se encuentra el mildiu que comúnmente ataca en primavera. Provoca unas manchas pequeñas de color amarillento sobre las hojas que luego confluyen y con el tiempo toman un color amarronado provocando su caída. Se controla eficazmente rotando los cultivos y pulverizando preventivamente con Oxicloruro de Cobre al 30% y se cura con Zineb polvo mojable.