Gerardo “Tata” Martino es propietario de la finca El Totoral de 2400 hectáreas en Salta, con la idea de venderla para realizar un negocio inmobiliario habría recibido el consejo del Ministerio de Medio Ambiente para que tramite un pedido de desmonte, para hacer más rentable el negocio. El detalle que no tuvo en cuenta es que en ese terreno viven treinta familias desde hace más de un siglo, y que se trata de una zona protegida por tener bosques nativos. 

El lote se halla en el Departamento Rivadavia, y hace algunos meses sus habitantes se vienen quejando de los continuos desmontes, todos siempre referidos a emprendimientos inmoboliarios. Los bosques nativos, donde se refugia y preserva el ecosistema del lugar, corre un serio riesgo de desaparecer por la avaricia inmobiliaria. 

El terreno en donde el entrenador de la selección pretende obtener el permiso para desmontar tiene bosques nativos y es habitado por varias familias. Martino asegura que compró el terreno de buena fe y desconocía que había gente viviendo. La Familia Rea, tiene allí su rancho desde hace 120 años. 

El pedido de desmonte violaría la Ley de Bosques. El área de la finca de Martino es zona verde, por lo tanto tampoco podría desmontarse. A pesar de esto, el Gobernador Urtubey sacó un decreto que otorga la posibilidad a un propietario de un lote en pedir la rezonificación por el simple hecho de ser propietario. La audiencia en la que se presentó el pedido formal de Martino se desarrolló en el pueblo La Estrella, un lugar de muy difícil acceso, con caminos de tierra de más de 80 km, que ni siquiera queda en el Departamento Rivadavia. Es claro que se pretendía sesionar con la menor cantidad de gente posible. Sin embargo, se acercaron hasta allí, la familia Rea acompañada por la Fundación Refugio, la organización El Ocultar y el Movimiento Nacional Campesino Indígena. 

Los habitantes de la finca El Totoral aseguran que hay muchas irregularidades en todo este tema. “Estamos preocupados hace tiempo por los constantes desmontes en Rivadavia. En Banda Sur es donde más se ha desmontado en los últimos años. Hay preocupación por parte de las comunidades criollas y aborígenes”, comenta el diputado Ramón Villa, quien representa al departamento Rivadavia en la legislatura provincial, quien además asegura que: “Son desmontes autorizados por Medio Ambiente y eso es lo que más nos preocupa”. “Las audiencias públicas, muchas veces son viciadas de muchísimas irregularidades. Además no son vinculantes”

Medio Ambiente provincial luego del pedido de desmonte debe realizar un informe con un estudio de impacto ambiental para ver si tiene lugar ese pedido o no. El informe, en el caso del lote de Martino lo hizo Gonzalo Barni, ex Delegado de Bayer CropScience en Salta, quien afirmó que en el lote no vive nadie y que ningún habitante de la zona usa la finca para pastar. 

El presidente de la Fundación Refugio, Andrés Leak manifestó su preocupación por la situación. “De acuerdo al Mapa de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de Salta, la finca el Totoral está ubicada sobre un punto en el que confluyen áreas protegidas, zonas pasibles de desmonte y terrenos de uso intermedio, es decir, que pueden ser parcialmente desforestados. Sin embargo, actualmente la provincia está revisando su mapa con el objetivo de agregar una serie de Áreas con Valor de Conservación (AVC) y corredores ecológicos que las unan. Y El Totoral está, justamente, dentro de esas áreas”.

“La finca está ubicada dentro de un Área de Gestión Territorial Integral (AGTI) llamada Los Palmares, en el núcleo de la cual hay una reserva, en cuyos alrededores la actividad productiva debería ser compatible con la necesidad de conservación. Es una contradicción que el mismo ministerio que propone conservar un área autorice desmontes. El problema es que en el expediente no se menciona nada de eso”, dijo Leak. El permiso de desmonte o no se sabrá en dos semanas.