Sedativas y oxigenantes, las Termas de la ladera de la Sierra de Fiambalá, provincia de Catamarca, son altamente recomendadas para el tratamiento de afecciones nerviosas, estrés, artritis, reumatismo y afecciones de la piel.

Se trata de aguas termales hipertémicas, alcalinas, hipotónicas y ricas en algas verdes, cuya temperatura va de los 38º C a los 70º C, que poseen como telón de fondo al imponente paisaje de la Cordillera de Los Andes, a 1.550 metros sobre el nivel del mar, con una vegetación de tipo arbustiva.

Este increíble ‘centro de aguas terapéuticas’, permite a los turistas encontrar la relajación y el entretenimiento en un mismo lugar. Sus aguas se clasifican en: Hipertermal, Sulfatada, Silicatada, Alcalina bicarbonatada y Clorurada débilmente.

Las termas se ubican en el sudoeste de la provincia, a 12 kilómetros de la ciudad de Fiambalá, a 63 de Tinogasta, y a 342 de San Fernando del Valle de Catamarca. 

 

 

 

En Catamarca se dieron capacitaciones en Termalismo y Turismo de Salud y Bienestar, para que este nicho de mercado se fuera incorporando paulatinamente a la oferta turística de la provincia de Catamarca.

Hace un año se presentó ante instituciones públicas y privadas vinculadas a la actividad turística en sus diferentes ámbitos el “Plan de Estímulo para el desarrollo termal de la provincia de Catamarca”. A partir del Plan Estratégico de Turismo Sustentable 2014 – 2024, elaborado por la Secretaría previamente, surge la necesidad de apoyar el desarrollo de los complejos termales del polo Oeste, Fiambalá y Termas de la Aguadita en Tinogasta, pero viendo el gran potencial que tiene la provincia de Catamarca por la abundancia y calidad de sus recursos naturales, especialmente los termales, se decidió extender las tareas a 6 comunidades de disímiles situaciones geográficas, político-culturales y realidades socio-económicas. Así, a los municipios de Fiambalá y Tinogasta se sumaron Villa Vill, Hualfín, Lavalle y San Martín, poblaciones que van de los 300 a los 11 habitantes.

Se perfilaron 3 Rutas Saludables que son “Las Termas de la Ruta del Adobe”, que involucra a Fiambalá y Tinogasta, ambas próximas a la Ruta Nacional 60; “Las Termas de la Ruta del Telar” integradas por Hualfín y Villa Vil a las que se llega por la Ruta Nacional 40 y “Las Termas del Valle Central”, en Lavalle y San Martín, llamadas así por su cercanía a la ciudad de Catamarca, capital de la provincia.