Entre las muchas especies de herbáceas florales que se cultivan entre escalones e intersticios de los muretes de las escalinatas se pueden citar, además de las naturales y espontáneas, a las Viola cornuta, Alyssum saxatile, Lobularia maritima, Lobelia erimus, Papaver alpinum, Gazania hybrida, Stachys lanata, Ageratum mexicanum, Dianthus chinensis, Dimorphoteca aurantiaca, Saponaria calabrica, Saxifraga cymbalaria, Verbena hybryda, Campanula carpatica, Arabis albida, Nepeta mussinnii. 
A ambos lados de los escalones también se pueden complementar con macetas y otros recipientes apropiados, con especies como geranios, lavandas, pennisetum, margaritas, heliotropo, weigelas enanas, fuchsias, entre otras.     
En las borduras florales cada tres metros, aproximadamente, en todo su largo se pueden incluir arbustos pequeños de flores vistosas como abelia enana, lavandula spica y L. dentata, hypericum calicinum v. tricolor, erica o arbustos de mayor tamaño como teucrio, escalonia, anisodontea, gardenia, hortensia.

Particularidades. La mayoría de las especies vivaces que se implantan en las borduras no soportan los suelos inundados. Si es imposible evitar la acumulación de agua elija para ese lugar especies que soporten los excesos de humedad como los ranunculus, anémona japonica, mentha sp., begonia semperflorens, calla, impantiens, bergenia. Todas las borduras deben tener en su composición entre el 60-80 % de especies perennes y el resto reservado para especies anuales o bianuales. De este modo la bordura siempre estará funcional y estéticamente agradable, exigirá menor costo en reposiciones y permitirá un fácil mantenimiento pues ya se conocen las plagas, enfermedades, las respuestas a los factores adversos del ambiente y cuales son las necesidades que se deben satisfacer.  Si los espacios destinados a las especies anuales no se pueden completar, cubra estos sitios agrandando o extendiendo la especie perenne de la mancha contigua implantando gajos, matas o recurra a alguna cubresuelos que se adecue por ambiente y color. Cuando esté en condiciones de incorporar las anuales quite las plantas logradas trasplantándolas a contenedores pues les servirán para otra ocasión.
En los setos vivos, alineaciones generalmente de arbustos, que conforman un cercado o parte de él con el propósito de ocultar, proteger o dividir un sitio es posible incorporar especies nuevas para reforzar los existentes o para implantar otros nuevos. Si durante el otoño no se han podido implantar, la primavera temprana es un momento propicio para comenzar con las tareas de plantación de los setos vivos para que cuando llegue el momento de disfrutar  la vida al aire libre en el jardín estos ya sean una realidad, estén desarrollados y cumplan con su cometido. Las especies adecuadas se detallan en el segundo recuadro.