Declarado en peligro de extinción desde 2001, en todo el territorio nacional quedan apenas unos 250 ejemplares de yaguareté (aproximadamente 160 individuos en la Selva de Yungas, 80 en la Selva Paranaense, y menos de 20 en la región del Gran Chaco), los cuales se encuentran amenazados por la pérdida de su hábitat, como consecuencia de la deforestación, el avance de la frontera agropecuaria y la caza ilegal.

Por primera vez en la historia jurídica de nuestro país, tiene lugar una presentación en nombre de una especie y de los Derechos de la Naturaleza. Si bien hubo anteriormente acciones judiciales en nombre de orangutanes y chimpancés, por los zoológicos de Mendoza y de la Ciudad de Buenos Aires, estos se realizaron en nombre de un ejemplar.

Esta vez, la acción de amparo se hace en nombre y representación de la totalidad especie Yaguareté que habita la ecorregión del Gran Chaco argentino. “Sólo quedan 20 yaguaretés en la región chaqueña. A pesar de haber sido declarado Monumento Nacional no se está protegiendo su territorio y esto pone en serio peligro su subsistencia”, dijo Natalia Machain, directora ejecutiva de Greenpeace Andino. “Aceptar e impulsar que la naturaleza y sus especies tengan derechos –propios– se enmarca en la lucha de la humanidad por la ampliación permanente de los derechos”, explicó Machain.

La demanda se realiza contra cuatro provincias: Chaco, Salta, Formosa y Santiago del Estero (donde se encuentra el hábitat del yaguareté) y contra el Estado Nacional, por no cumplir la ley Nacional de Bosques.

El reclamo al máximo tribunal es para que se “permita que dicha especie pueda seguir existiendo, gozar de sus ecosistemas, manteniendo sus planes de vida, salud, bienestar, alimentación, libertad, reproducción y seguridad de los últimos menos de 20 sujetos vulnerables”.

Como parte de la Naturaleza, los yaguaretés tienen derechos. El Derecho ha reconocido derechos a las empresas, que son entes abstractos, ficciones, intangibles pero -en cambio-hasta ahora no reconoce derechos a la Naturaleza y sus especies que son reales, vivos y tangibles”,  explicó Enrique Viale, titular de la Asociación de Abogados Ambientalistas y letrado patrocinante en la causa.

El amparo presentado incluye el pedido para que se garantice “Deforestación Cero” en los territorios donde vive la especie, se ordene la conservación de los corredores biológicos del Gran Chaco Argentino, se prohíba su degradación, fragmentación y deforestación. Además, solicita que se prohíban las recategorización (autorización para desmontar en áreas protegidas por la ley) en las provincias demandadas y se anulen las que fueron otorgadas en Chaco y Salta. Por último, solicita que se otorguen los fondos establecidos en la Ley de Bosques y se implemente un Plan de Manejo sobre el Yaguareté, como lo dispone la Ley Nacional Nº 25.463 que lo declara Monumento Natural Nacional,

La población de yaguaretés en la región chaqueña se encuentra aislada de las otras dos presentes en la Argentina y se ha producido una importante disminución en los últimos diez años, por lo que ya no se encuentran ejemplares en zonas en las que habían sido reportados.