Si los pueblos rurales tienen sus pulperías, en la ciudad de Buenos Aires, ese lugar de encuentro lo ocupa el bar. Espacio donde se traslada la identidad de una ciudad que necesita del necesario descanso, la justa medida de tiempo para sentarse y charlar con amigos o sencillamente ver pasar los minutos, sin pensar en nada. Desde esta semana se puede votar a través de las redes sociales al “Mejor Café Notable” de la ciudad.

El porteño forja su día a través de rutinas que lo hacen un ser urbano inigualable, uno de ellas es “parar” en su bar y tomar un café. Para homenajearlos, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó un concurso interactivo que busca premiar al mejor “Café Notable” de la Ciudad, la idea se emparenta con los mismos certámenes que premiaron a la “Mejor Hamburguesa” y “Mejor Milanesa de Bodegón”, el concepto, según los organizadores, es revalorizar la identidad y el patrimonio de la Ciudad.

La lista de Café Notables incluye a 43 de estos lugares, sobre un total de casi 100 que sobreviven en la ciudad a una realidad dura para el sector. “Los Cafés Notables son parte del encanto de Buenos Aires. Con este nuevo concurso queremos potenciarlos para que aumente el turismo, el consumo y, en consecuencia, el empleo”, afirmó Diego Santilli, vicejefe de Gobierno de la ciudad. La votación será de libre acceso y se podrá hacer a través del la cuenta de Facebook de BA Gastronómica. El ganador se dará a conocer el 28 de octubre, en el marco de la primera edición de “FECA: Festival del Café“, un evento destinado a promover la infusión.

El concurso se da en un marco complicado. No todo lo que brilla es oro en el paisaje de los bares porteños, en la vereda de enfrente está Carlos Cantini, a cargo del Café Notable “La Flor de Barracas”, que no participa en el concurso, así como la mitad de estos espacios. “No estamos de acuerdo que haciendo un concurso se revalorice la actividad, el Estado en vez de hacer competir a los bares debería acompañar a todos por igual. Hoy estamos viviendo una realidad complicada, con muchos de estos espacios con riesgo de cerrar. Si quieren promover el turismo, podrían subsidiar un plato u ofrecer cursos de idioma para los mozos. Nosotros decidimos no acompañar”, afirma Cantini. Su esquina, es una de las más emblemáticas del sur de la ciudad.