Desde el siglo XVIII el volcán Lanín, símbolo de la provincia de Neuquén, que está dormido, pero en los últimos días la actividad sísmica del gigante de roca ha crecido. Los turistas y vecinos de Junín y San Martín de Los Andes han tenido que sufrir los temblores, por lo que el Sistema de Sismología de Chile elevó a Alerta Amarilla la situación del volcán. Hay alarma en la región.

El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile emitió un comunicado este miércoles donde advertía que “se ha registrado una sucesión simultánea de eventos sísmicos volcano-tectónicos de largo periodo y tremor espasmódico entremezclado con predominio de los eventos. En el escenario actual es posible que ocurra una evolución en el proceso, lo cual puede generar una desestabilización del sistema volcánico. Dada la relevancia de esta sucesión de señales tipo enjambres poco usuales en este volcán, la alerta técnica se cambia a nivel amarillo, con especial atención a su evolución temporal”

Este cambio de nivel del volcán por parte del organismo chileno implicó que en nuestro país se active el  Sistema de Protección Civil y la notificación al Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), que tiene como fin tomar todas las medidas necesarias para la protección de las poblaciones que están cerca del volcán.

El Lanín es un volcán considerado activo. Tiene una altitud de 3700 metros y no registra actividad sísmica desde el siglo XVIII, el volcán se halla dentro del conocido Cinturón de Fuego del Pacífico, según estudios vulcanólogos su última gran erupción se produjo en el año 540 AC. Fue descubierto en el año 1782 por el explorador español Basilio Villarino, aunque para los mapuches fue desde siempre una montaña sagrada que llamaban Yajaunaujén. El cráter no ha podido ser visto jamás, por lo que se supone que debe estar sepultado bajo el glaciar que se halla en la cima.