El secreto está bien guardado en Candelaria, un pueblo al sur de Misiones. Tierra roja de intensa historia y profundos sabores allí una familia hace cien años produce un licor basado en una receta de los jesuitas que se hace con yerba mate. Este brebaje se conoce como “Elixcor” y su magnetismo está atrayendo cada vez a más adeptos en el Litoral. La evolución de la yerba es esta bebida espirituosa.

“Es un producto que viene de tradición familiar, ya mi tatarabuelo lo preparaba según una fórmula jesuítica, conseguida a través de amigos guaraníes. Hay documentación de ello desde 1880, es decir que sin lugar a dudas es el más antiguo licor de Yerba Mate”, detalla Mauro Almirón, el propietario de la formula más deseada por cientos de cófrades que integran una religión que se centra en la admiración por este elixir ancestral.

Poco se sabe de su elaboración, pero Mauro devela algo, lo necesario para engrandecer el misterio: “Mi tatarabuelo iniciaba el preparado en abril, de cada año y estaba listo en julio para degustarlo y obsequiar a familiares y amigos. Ahora se tarda unos seis meses porque lleva otros procesos. Se hace con yerba mate orgánica, azúcar orgánico, alcohol tridestilado y agua. Es decir que es un producto netamente natural, orgánico, artesanal y muy saludable. Está certificado por la O.I.A (Organización Internacional Agropecuaria) y la AAMN (Asociación Argentina de Médicos Naturistas) que recomiendan el consumo de productos orgánicos”.

Sólo se elaboran alrededor de 1500 litros mensuales del “Elixcor”. Se vende en Misiones, Corrientes, Paraná. En la provincia de Buenos Aires se puede conseguir en La Plata y en Tandil. La idea de la familia Almirón es promover su consumo y distribuirlo en más lugares. Mientras tanto, el licor de yerba mate en el litoral es objeto de culto.