Mientras en la sociedad se expande la conciencia sobre el impacto de los estruendos de la pirotecnia sonora en enfermos, ancianos y mascotas, así como la fauna en general, cada vez son más los distritos que adhieren a la prohibición de su uso y venta, como sucedió en todo el partido de General Pueyrredón.

También estará prohibido utilizar todo tipo de fuego de artificio en la zona de las reservas y espacios verdes delimitados por el decreto. “Lamentamos mucho que esto suceda, para nosotros la Justicia es la última opción, preferimos sentarnos y dialogar antes, pero aquí no ha quedado otra alternativa. Esto lo han hecho a menos de una semana de las Fiestas, cuando ya está todo vendido, y a menos de una semana te cambian las reglas, declaró Asquinasi a radio Provincia de Buenos Aires.

El empresario aseguró que presentarán un amparo en la Justicia y mencionó que “en Mar del Plata desde 2013 hay una ordenanza que restringe los productos de alto impacto sonoro. Participaron todas las áreas, se llegó por consenso a esa ordenanza, ya no estaban permitidos los productos de alto impacto sonoro”.

Asimismo, el empresario explicó que desde entonces “nunca hubo incidentes, los fuegos artificiales con atractivos turísticos, y a menos de una semana cambian las reglas”, y aseguró que cuando se da una prohibición como esta, se promueve “el mercado ilegal”. “Controlar la venta es muy difícil o imposible, como en Bahía Blanca que está prohibido y no parece que está prohibido porque la gente sigue comprando” en esos mercados, comentó.

“Nosotros lanzamos una campaña junto a familiares de personas con TEA bajo el lema ’Elegí pirotecnia con más luces y menos ruidos’, es decir orientamos a que se compren productos de bajo impacto sonoro”, señaló el empresario y aseguró que “la gente cada vez más se vuelca a estos productos” y menos a los que hacen mayor ruido, como las bombas de estruendo.

Recordemos que los animales tienen una capacidad auditiva superior a la de los humanos, razón por la que los estruendos de la pirotecnia les ocasionan taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo y en algunos casos la muerte. Por otro lado el uso de la pirotecnia también hace daño a las personas con autismo, que tienen hipersensibilidad y escuchan potenciado cualquier sonido. También sufren los ancianos, los bebés y los enfermos en los hospitales.