El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación avanza en un proyecto para darle disposición final a las pilas en base al principio de responsabilidad extendida al productor. El proyecto contempla que las empresas importadoras serán las encargadas de la gestión, aunque en un principio será el Estado quien de los primeros pasos.

Según un informe presentado recientemente por el Observatorio Ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia utiliza 40 millones de pilas al año

Las pilas son consideradas residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). El promedio de consumo por año es de 10 pilas por persona, y en el período 2003-2015 se importaron un total de 445.782 toneladas, según datos del informe sobre gestión de pilas y baterías eléctricas en Argentina, realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

Actualmente en Argentina todas las pilas que se utilizan son importadas, y para que las empresas del sector puedan traerlas al país tienen que solicitar la autorización correspondiente al Ministerio de Ambiente. A partir de este proyecto, el Ministerio habilitaría la importación en la medida en que las empresas se hagan cargo la logística y de la disposición final.

Recordemos que la Universidad de La Plata (UNLP) creó la primera planta piloto de reciclado de pilas del país, donde recuperan hasta cien kilos por mes.

El plan del Ministerio de Ambiente contempla que las personas lleven las pilas de uso doméstico a desechar a puntos de recolección primaria, que se instalarán en las todas las localidades del país. Luego las empresas procederán a retirarlas de los contenedores especiales y a almacenarlas en centros de seguridad para la disposición final, cuyo sistema deberá ser aprobado por esta cartera.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable colaborará durante el año próximo con el sector privado para aplicar el proyecto, pero a partir de 2018 serán las empresas quienes se harán cargo de la totalidad del sistema de disposición final.