Tras una agotadora travesía de 17 días y 2500 kilómetros por el hielo el equipo de expedición Antartica2 ha llegado a bordo de un tractor al Polo Sur. El tractor MF 5610 llevó a la conductora principal de la expedición Antartica2, la holandesa Manon Ossevoort, de forma segura a su destino, colaborando a hacer realidad su sueño de conducir un tractor “hasta el fin del mundo”. 

“¡Lo logré! Es hermoso lo que siento y estoy muy agradecida por haberlo hecho posible. Es un gran sueño hecho realidad. Tener sueños es bonito, pero verlos cumplirse es el sentimiento más extraordinario. Estoy encantada”, dijo la mujer que condujo la máquina.

La actriz y productora teatral de 38 años ya había conducido un tractor desde su ciudad natal, en Holanda, durante 38.000 kilómetros atravesando Europa y África. La última etapa de su aventura llego a sus manos cuando Massey Ferguson aceptó patrocinarla para lograr su meta con un MF 5610. Junto con el apoyo de otros socios del sector de la maquinaria agrícola y la experiencia polar de su tripulación, ella ha sido capaz de cumplir el viaje de sus sueños.

Fue un viaje de 17 días de por caminos de compleja conducción. Al recibir las 24 horas del día la luz del sol -por la época del año-, el equipo creó su propio día de 30 horas, conduciendo duramente el MF 5610 durante 23 horas seguidas o más, parando sólo brevemente para el mantenimiento diario y cambio de conductor necesarios. El motor del tractor ha estado virtualmente en marcha todo el tiempo desde que la expedición partió el 22 de noviembre.

En el camino tuvieron que enfrentarse con peligroso campos de grietas, pendientes pronunciadas, un adverso sastrugi (olas de hielo compacto de más de un metro de altura) y nieve blanda y profunda. Al cruzar los Montes Gabienz con una altura de 3400 metros, las temperaturas descendieron hasta llegar a una sensación térmica de 56 grados bajo cero. En un momento una gran tormenta solar anuló las comunicaciones. Sin embargo, personas y máquinas superaron todos los retos, demostrando su resistencia y fiabilidad en este entorno hostil.

Después de un día de descanso en el Polo Sur, el equipo Antarctica2 dará la vuelta y se embarcará en la misma ruta a la base de Novo en la costa de la Antártida. Seguirán el mismo itinerario que en su viaje de ida, que ahora estando marcado en el hielo, debería ayudarles a acelerar su viaje de vuelta. Con suerte podrían estar de regreso antes de Navidad.